viernes, 12 de agosto de 2016

Maestros ejemplares

 Beata y mártir Victoria Díez: ¡maestra en la vida y con su muerte!
En una de las cartas que Victoria dirigió a Josefa Segovia, directora de la Institución Teresiana, le dijo: «Recuerdo ahora esta frase de santa Teresa: hay que ser santamente intrépidas. Si una maestra de la Institución Teresiana no es santamente intrépida, ¿dónde estará, pues, nuestro teresianismo? Me parece que con sustos y encogimientos no podemos llamarnos hijas de santa Teresa, que según frase suya tenía recio corazón». Plasmó estos hondos sentimientos ocho años antes de derramar su sangre por Cristo. Traslucen la integridad y coherencia de un alma noble y delicada, llamada a ser una de las glorias de esta Institución fundada por Pedro Poveda. Juan Pablo II la elevó a los altares junto a Poveda el 10 de octubre de 1993. Dejaba entrelazadas dos grandes almas ya vinculadas por el incomparable lazo de la caridad que conduce a Cristo a través de un mismo carisma; dos eslabones de una santa cadena en la que paternidad y filiación quedaban enmarcadas también por esta vía para siempre.
Victoria llevaba en la sangre la alegría y el salero de Sevilla, donde nació el 11 de noviembre de 1903, y también la bravura y fortaleza que caracteriza a una persona espiritual. Con notable aprovechamiento cursó estudios con las carmelitas de la caridad, en la prestigiosa escuela Carmen Benítez, y aprendió a dominar las técnicas pictóricas en la Escuela de Bellas Artes. Acogió de buen grado la sugerencia paterna de realizar magisterio pensando en un futuro estable profesional y económico para ella, y aprobó las oposiciones. Entre tanto, su espíritu abierto a Dios desde que hizo la primera comunión halló el cauce al que providencialmente estaba destinada. Éste no era otro que la Institución Teresiana en la que se integró en 1926 después de acudir a una conferencia sobre la santa de Ávila.
Creativa, audaz, con grandes dotes para la pedagogía, inició su andadura en un pueblecito extremeño, Cheles, Badajoz. Durante el curso de 1927 a 1928 hizo de la escuela un espacio enriquecedor para los alumnos que vieron satisfactoriamente prolongado su horario escolar con actividades complementarias que ella introdujo: cantos, costura, excursiones campestres… Su segundo y último destino fue Hornachuelos, Córdoba, donde recaló en el estío de 1928 con 25 años y un sinfín de proyectos. La parroquia y la escuela fueron receptores de sus desvelos. Impulsó la catequesis infantil, las Hijas de María, la Acción Católica y dio nuevo empuje a la Asociación Misionera de la Santa infancia reorganizándola. Bullía en ella un intenso afán apostólico: «¡Cuánto desearía yo hacer por las misiones! Ése fue el principio de mi vocación, y créame que si alguna vez me fuera posible trabajar más de cerca en ellas, con todo mi corazón lo haría».
Respecto a la escuela, que ayudó a reedificar, no fue la misma con su presencia. Implantó experiencias añadiendo a las excursiones, clases de gimnasia, pintura… No se olvidó de las mujeres, a las que llevó la cultura en cursos nocturnos. Puso en marcha una biblioteca y favoreció cuanto pudo a las familias sin recursos; era una persona generosa. Fue designada Presidenta del Consejo Local del Pueblo. En medio de la bonanza, un bramido de furia comenzó a desatarse con la prohibición de impartir catequesis, la retirada de los crucifijos en el aula… Trató de conciliar la situación con paciencia y caridad, sin contemporizar con imposiciones que contravenían sus hondas convicciones espirituales. Lo tenía claro: «Si es necesario dar la vida para identificarse con Cristo, nuestro divino modelo, desde hoy dejo de existir para el mundo, porque mi vida es Cristo y morir ganancia». En 1934 partidarios de la Segunda República incendiaron la iglesia. De lo más hondo de su ser brotaba su valerosa ofrenda a Dios: «¡Pídeme precio!». La muerte planeaba sobre su cabeza, pero ella sabía que nadie puede destruir el alma. Siguió acudiendo a misa, escuchando la invitación al perdón y la paz del párroco, en medio de un ambiente amenazador.
Pudo haberse ido de Hornachuelos, pero eligió seguir junto a la gente que tanto amaba. Con su domicilio sitiado tomó la comunión el 19 de julio de 1936. Al día siguiente los milicianos arrestaron al párroco. El 11 de agosto fueron por ella. Esa madrugada esposada junto a 17 varones recorrió 12 km. a pie hasta una mina. Por el camino les alentaba: «¡Ánimo, daos prisa! Nos espera el premio… Veo el cielo abierto». Sus atribulados ojos los vieron caer uno a uno. Ella fue la última, pero tanto horror no venció a la fe. Hincada de rodillas, con una imagen de María en sus manos, confesó: «Digo lo que siento. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva mi Madre!». En la cuneta quedó su cuerpo inerte el 12 de agosto de 1936. Campanas de gloria dibujadas en el aire tañían por ella.

 Fuente: Extractado de ZENIT – Madrid, 11/8/2016

miércoles, 10 de agosto de 2016

LA VERDADERA ENSEÑANZA EVITA LA ARROGANCIA


"Escucha mis palabras, Job, presta oído a mi discurso": Ésta es la característica propia de la manera de enseñar de los arrogantes, que no saben inculcar sus enseñanzas con humildad ni comunicar rectamente las cosas rectas que saben. En su manera de hablar se pone de manifiesto que ellos, al enseñar, se consideran como situados en el lugar más elevado, y miran a los que reciben su enseñanza como si estuvieran muy por debajo de ellos, y se dignan hablarles no en plan de consejo, sino como quien pretende imponerles su dominio.
A estos tales les dice, con razón, el Señor, por boca del profeta: Vosotros los habéis dominado con crueldad y violencia. Con crueldad y con violencia dominan, en efecto, aquellos que, en vez de corregir a sus súbditos razonando reposadamente con ellos, se apresuran a doblegarlos rudamente con su autoridad.

Por el contrario, la verdadera enseñanza evita con su reflexión este vicio de la arrogancia, con tanto más interés cuanto que su intención consiste precisamente en herir con los dardos de sus palabras a aquel que es el maestro de la arrogancia. Procura, en efecto, no ir a obtener, con una manera arrogante de comportarse, el resultado contrario, es decir: predicar a aquel a quien quiere atacar, con santas enseñanzas, en el corazón de sus oyentes. Y, así, se esfuerza por enseñar de palabra y de obra la humildad, madre y maestra de todas las virtudes, de manera que la explica a los discípulos de la verdad con las acciones, más que con las palabras.


De ahí que Pablo, hablando a los tesalonicenses, como olvidándose de la autoridad que tenía por su condición de apóstol, les dice: Nos mostramos amables con vosotros. Y, en el mismo sentido, el apóstol Pedro, cuando dice: Estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere, enseña que hay que guardar en ello el modo debido, añadiendo: Pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia.

Y, cuando Pablo dice a su discípulo: Vete enseñando todo esto, reprendiendo con toda autoridad, no es su intención inculcarle un dominio basado en el poder, sino una autoridad basada en la conducta. En efecto, la manera de enseñar algo con autoridad es practicarlo antes de enseñarlo, ya que la enseñanza pierde toda garantía cuando la conciencia contradice las palabras. Por tanto, lo que le aconseja no es un modo de hablar arrogante y altanero, sino la confianza que infunde una buena conducta. Por esto hallamos escrito también acerca del Señor: Les enseñaba como quien tiene autoridad, y no a la manera de los doctores que tenían ellos. El, en efecto, de un modo único y singular, hablaba con autoridad, en el sentido verdadero de la palabra, ya que nunca cometió mal alguno por debilidad. Él tuvo por el poder de su divinidad aquello que nos comunicó a nosotros por la inocencia de su humanidad.


De los Libros de las Morales de San Gregorio Magno, Papa, sobre el Libro de Job.
(Libro 23, 23-24: PL 76, 265-266)

sábado, 6 de agosto de 2016

LA BELLEZA

Este mundo en que vivimos tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza. La belleza, como la verdad, pone alegría en el corazón de los hombres; es el fruto precioso que resiste a la usura del tiempo, que une a las generaciones y las hace comunicarse en la admiración.

Al notar que lo que había creado era bueno, Dios vio también que era bello. La relación entre bueno y bello suscita sugestivas reflexiones. La belleza es en un cierto sentido la expresión visible del bien, así como el bien es la condición metafísica de la belleza. Lo habían comprendido acertadamente los griegos que, uniendo los dos conceptos, acuñaron una palabra que comprende a ambos: «kalokagathia», es decir «belleza-bondad». A este respecto escribe Platón: «La potencia del Bien se ha refugiado en la naturaleza de lo Bello».
El modo en que el hombre establece la propia relación con el ser, con la verdad y con el bien, es viviendo y trabajando. El artista vive una relación peculiar con la belleza. En un sentido muy real puede decirse que la belleza es la vocación a la que el Creador le llama con el don del « talento artístico ». Y, ciertamente, también éste es un talento que hay que desarrollar según la lógica de la parábola evangélica de los talentos (cf. Mt 25, 14-30).
Entramos aquí en un punto esencial. Quien percibe en sí mismo esta especie de destello divino que es la vocación artística —de poeta, escritor, pintor, escultor, arquitecto, músico, actor, etc.— advierte al mismo tiempo la obligación de no malgastar ese talento, sino de desarrollarlo para ponerlo al servicio del prójimo y de toda la humanidad.

La belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente. Es una invitación a gustar la vida y a soñar el futuro. Por eso la belleza de las cosas creadas no puede saciar del todo y suscita esa arcana nostalgia de Dios que un enamorado de la belleza como san Agustín ha sabido interpretar de manera inigualable: «¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!».

Párrafos extractados de: San Juan Pablo II, Carta a los artistas, 4/4/1999.


sábado, 30 de julio de 2016

San Ignacio y la educación: ¿Por qué colegios y universidades?


Siendo el objetivo que derechamente pretende la Compañía, ayudar a las almas suyas y de sus prójimos a conseguir el último fin para que fueron criadas, y para esto, además del ejemplo de vida, es necesaria doctrina y modo de proponerla; después que se viere en ellos el fundamento debido de la abnegación de sí mismos y aprovechamiento en las virtudes, será procurar el edificio de las letras y el modo de usar dellas, para ayudar más a conocer y servir a Dios nuestro Creador y Señor. Para esto abraza la Compañía los Colegios y también algunas Universidades [...] 
Por la misma razón de caridad con que se aceptan Colegios, y se tienen en ellos escuelas públicas para la edificación en doctrina y vida, no solamente de los nuestros, pero aún más de los de fuera de la Compañía; se podrá ella extender a tomar Universidades, en las cuales se haga más universal este fruto, así en las facultades que se enseñen, como en la gente que concurre, y dar grados para poder enseñar con autoridad en otras partes, lo que en éstas bien aprendieren para gloria de Dios Nuestro Señor.

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Extractado de las Constituciones de la Compañía de Jesús, Parte IV. (Las negritas son nuestras)

viernes, 29 de julio de 2016

REVALÚO EN EDUCACIÓN


Una propuesta de excelencia singular: 

¡TRIVIUM reformulado para el S XXI!


Ante las fundadas quejas en torno a la decadencia de la escuela actual…
Ante los magros resultados intelectuales y actitudinales de tantos egresados…
Ante la desnaturalización y el desprestigio de la profesión docente…


Dra. G. H. de Lamas
Una maestra de alma, dotada de profunda cultura y una extensísima experiencia en el mundo de la educación, la Dra. Graciela Hernández de Lamas, viene elaborando materiales de trabajo para el proyecto que lidera.
Se trata de recuperar lo mejor de nuestra tradición cultural, que se remonta hasta la Grecia y la Roma clásicas, y más allá..., trabajando sobre los tesoros de aquella herencia y la riqueza acumulada a través de los siglos.
Se trata de reformular el clásico TRIVIUM para nuestro presente y futuro. Trivium, es decir, “tres vías”, está constituido por los tres caminos que debe recorrer la inteligencia para desplegar su potencial:
- el camino de la GRAMÁTICA, que lleva a aprender las palabras, el uso correcto del lenguaje, y de las palabras, ir a las cosas que ellas nombran;
- el camino de la LÓGICA, que lleva a aprender a razonar y adquirir el arte del pensamiento para alcanzar la verdad, distinguirla del error y saber defenderla; 
 - el camino de la RETÓRICA, que entrena en el bien decir,con eficacia y belleza.  


Para aplicar Trivium desde 1er. grado, la Dra. Lamas ha elaborado notables libros de lectura y carpetas de ejercicios. Al presente lleva editados los textos Trivium I a IV, y tiene en preparación el V y el VI, con el que se cierra esta serie.
 Los docentes involucrados dan fe del entusiasmo que despierta la experiencia, que se está llevando a cabo en colegios de Buenos Aires, Córdoba, Río Cuarto, Corrientes, Santiago del Estero y San Rafael. 







Un par de anécdotas:
En Rosario, un nene le dijo a la maestra: "Mi papá lee Trivium. Le encanta. Todas las noches se lo lleva a la cama".
Otra madre, al verlo: “Por fin! un libro sin brujas y malvados!”



Los nenes de Quimilí, en medio del campo, en Santiago, recitan todas las poesías, y buscan adivinanzas... conociendo dónde está cada cosa...


MGdeJ

miércoles, 27 de julio de 2016

¡Decadencia sin límites! o cuando la realidad supera a la ficción

“No a los lácteos, no a la explotación de ninguna fémina, el consumo de lácteos es MACHISMO. Las vacas son nuestras compañeras”.
Con esta surrealista campaña, las simpatizantes del movimiento animalista, en su mayoría feministas, han protestado en Barcelona con el único propósito de que “se prohíba ordeñar a las vacas”.
Desde primera hora varias feministas salieron a la calle en ropa interior, cubiertas de pintura roja y tubos de plástico colocados en los pechos imitando la extracción de lácteo.

El argumento que poseían para querer que se prohíba ordeñar a las vacas fue que “nadie piensa en ellas como madres”.
Ante el desconcierto de los transeúntes que pasaban por la avenida Puerta del Ángel, las “defensoras de las vacas” se fueron desnudando y pintando con pintura roja. Pero el verdadero espectáculo llegó minutos más tarde, cuando comenzaron a gritar y a simular ser ordeñadas para solidarizarse con las vacas.







La campaña feminista afirma que las vacas son sus compañeras/Twitter

Éstas que defienden ahora la maternidad de las vacas, son las mismas que luchan por los derechos de las mujeres, unos derechos que se utilizan para abortar a millones de niños al año. La campaña feminista afirma que “las vacas son sus compañeras” y que no van a permitir que esto siga ocurriendo, pero por el contrario apoyan y reafirman la idea de que se asesinen a millones de niños en clínicas abortivas.

Fuente: Extractado de Actuall, 18/7/2016

FORMACIÓN HUMANISTA II: su implementación hoy

Planteos:

1) ¿Qué es la formación humanista en sí y desde nuestra realidad?

2) ¿Cómo implementarla en nuestro Instituto y en el marco de los planes vigentes?

 

1) En torno al concepto de formación humanista aplicado a nuestra realidad.

En el encuentro anterior intentamos una aproximación, afirmando que la formación humanista se distingue esencialmente por estar al servicio del ser humano, de su plenitud y felicidad. Se diferencia radicalmente de cualquier propuesta que ponga al hombre en función del Estado, de la sociedad, de la producción y el lucro, o cualquier otro fin que no sea el bien del hombre.
Recordamos entonces cómo se ha dado históricamente, y cómo el Trivium sigue vigente, cuestión que retomaremos.
Metodológicamente es importante y positivo adquirir el hábito de tener claro y presente el fin, pues es la causa que arrastra a todas las demás: sea la material, la formal o la eficiente.
Remontemos entonces la cuestión al bien del hombre, o sea a su fin, que como bien dijo Aristóteles, es la felicidad y consiste en la contemplación de Dios. Eso que ya los sabios paganos vieron, pero sin tener la certeza de su posibilidad, la Fe nos dice que es la Voluntad divina sobre cada uno de los hombres: “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2, 4).
Necesariamente el fin de la educación debe entonces subordinarse al fin del hombre, o sea, a que conozca la verdad y se salve. Para lograrlo se necesita la gracia y las virtudes. Como normalmente, “la gracia supone la naturaleza”, toda la tarea de la educación y la autoeducación consistirá en llevar al hombre a adquirir virtudes. Así lo afirma Santo Tomás: “conducirlo y promoverlo al estado perfecto del hombre en cuanto hombre, que es el estado de virtud”, o como explicita Ruiz Sánchez definiendo la educación en tanto  “auxilio al hombre, en tanto indigente y falible, para que alcance la plenitud dinámica, es decir, la capacidad estable para ordenarse libre y rectamente, en su dinamismo interior y en su autoconducción hacia los bienes individuales y comunes, naturales y sobrenaturales, que plenifican su naturaleza.” (2003: 21)
¿Cómo se alcanza la plenitud dinámica? Se trata de llevar a su máximo y ordenadamente, las potencias del alma, que es lo que permite pensar y obrar como seres humanos realizados, como seres libres.
Potencias cognoscitivas: los sentidos externos e internos y la Inteligencia.
Potencias apetitivas: los apetitos sensibles, concupiscible e irascible, y la Voluntad.
El orden que hemos de establecer entre ellas para obrar como seres libres, consiste en que la inteligencia ilumine con la verdad a la voluntad para que decida, quiera y obre el bien, subordinando a su consecución a las potencias sensibles.
Para ello se requiere:
El cultivo de la inteligencia, mediante los saberes prácticos, los teóricos y la sabiduría.
El cultivo de la voluntad, mediante las virtudes cardinales y los hábitos que hacen a la buena convivencia con uno mismo y con los demás.
La formación humanística ha de procurar hombres libres, hombres “con espíritu de príncipes”, como dice nuestro Fundador.
Por ser nuestro fin específico, como familia religiosa, la evangelización de la cultura, hemos de “comprometer todas nuestras fuerzas para inculturar el Evangelio, o sea, para prolongar la Encarnación en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre.” (Const. 5)
Esto necesariamente lleva a evangelizar la cultura, es decir, “transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras, los modelos de vida de la humanidad, para que estén imbuidos de la fuerza del Evangelio los modos de pensar, los criterios de juicio, las normas de acción.” (Const. 26)
Entonces, para nosotros, como Instituto dependiente del IVE, la educación humanística apunta a formar cristianos plenos, íntegros, que reflejen en su pensamiento, aspiraciones y realizaciones, la verdad y la bondad del Evangelio, es decir, a Cristo mismo.

2) Sobre la implementación del ideal de una educación humanística en nuestros Institutos:


a) aspecto pedagógico: San Ignacio nos ofrece un modelo probado en sus EE. En primer lugar, hace recordar el fin para el cual fuimos creados. Esto de tener siempre presente el fin es auténtica sabiduría, y hay que renovarlo a menudo. San Bernardo quería que en la celda del monje hubiera un cartel con la leyenda: “¿A qué has venido?”, porque por más altos y explícitos que sean nuestros fines, estamos siempre expuestos a olvidarlos, a enfriar el amor que nos llevó a tomar cierta decisión o compromiso. No sólo es importante tener y conocer el fin, hay que recordarlo. Y en cada caso, tanto docentes como alumnos, tener claro para qué se hace lo que se hace, y en lo posible, la relación de este objetivo próximo con otros más altos. Otra cuestión importante, como superación del enciclopedismo, tiene relación con el profundizar y aprender a gozar los saberes, “porque no el mucho saber satisface y harta el ánima, sino el sentir y gustar las cosas internamente” (EE, 2).

b) aspecto didáctico: también aquí nos es útil la dinámica de los EE. Resulta interesante notar previamente que las propuestas que intentan superar el enciclopedismo en la enseñanza, como por ej. la que hace Perkins en “La escuela inteligente”, sostiene que no basta conocer si no se comprende, que no alcanza conocer y comprender si no se retiene, y que no hay verdadera posesión, es decir, aprendizaje, si no se puede aplicar lo conocido a alguna situación o realidad. Los pasos propuestos en los EE consisten justamente en presentar una verdad a la inteligencia, breve y simplemente expuesta; hacerla meditar, es decir, comprender, madurar, internalizar, apropiar y gozar; plantear repeticiones, que ayudan a fijar y seguir profundizando, y finalmente aplicar a la vida. En todo esto hay ejercicio de hábitos de pensamiento, que debemos fomentar para lograr una cultura de pensamiento en la institución, que estimule a su vez, a los miembros, a ejercitar el pensamiento. En esta área tenemos mucho material interesante provisto por las neurociencias y los pedagogos que se basan en sus conclusiones.

c) aspecto epistemológico: debemos estudiar los fundamentos científicos y filosóficos de los enfoques de las disciplinas y de los textos que utilizamos, tanto para lectura y estudio de los alumnos, como para la preparación de las clases. No podemos olvidar que prácticamente todos los saberes hoy están contaminados con los errores de la filosofía moderna: inmanentismo, relativismo, materialismo… Entonces se requiere como tarea previa y preparatoria trabajar en ese discernimiento, que no significa el rechazo de la producción científica, literaria, artística y técnica, sino fundamentalmente el poder distinguir lo que es verdadero, de lo que no. Recordemos que toda verdad, la diga quien la diga, es del Espíritu Santo. Desde luego, el recurso a la literatura y el arte clásicos será siempre de valor incalculable, pues transmiten las vivencias del alma de sus autores y la cosmovisión que los inspiró.

d) aspecto curricular: Ya hemos hablado del Trivium y el Cuadrivium, el sistema académico que comienza en la Grecia clásica y se organiza plenamente en la Edad Media. También hemos consignado el hecho de que hoy, con la revalorización de la palabra y de la fuerza del discurso, se producen, desde distintos ámbitos, aproximaciones a  tales organizaciones de saberes o contenidos. Tenemos por una parte la “alfabetización académica”, que consiste en la enseñanza de la lectura y la escritura de los discursos propios de cada disciplina. Por otra parte, estamos en plena experiencia de Trivium desde el comienzo de la escolaridad primaria, proyecto liderado por la Dra. Graciela Lamas, y que se ha comenzado a implementar también en este Instituto. Hay que pensar un “trivium” al interior de cada una de las materias: procurando conocer los hechos o cosas a que se refiere y el vocabulario específico; reflexionando sobre las causas y consecuencias, las relaciones diversas, debatiendo puntos de vista o modos de resolución de problemas, reconocer los métodos pertinentes y saber utilizarlos; ser capaces de exponer y defender ideas, hacerlo con claridad y elegancia.

e) aspecto disciplinar o conductual: el modelo está dado, en este caso, por el famoso sistema preventivo de Don Bosco. Ayuda mucho el trabajo sobre autoconocimiento y autoestima, pues sólo el que se conoce bien puede realmente autoconducirse, y además está probado que la buena autoestima acompaña al buen comportamiento. Es crucial la educación de la conciencia. En este ámbito también encontramos un apoyo notable en el modelo que nos proveen los EE, sobre todo por las normas que brindan para el discernimiento y los métodos planteados para concretarlo, como hacer pro y contra.  Además, el hábito del examen particular lleva a una mejora constante en la medida que se persevere en él. Existen formas de ayudar escolarmente a ello, por ejemplo, en los “Buenos días”, plantear siempre un propósito general de dar cada uno lo mejor de sí, y acompañar de un propósito particular. Al terminar la jornada, ayudar a hacerse preguntas sobre estos propósitos. Esto genera hábitos que se van a aplicar en el presente y en el futuro, a las situaciones personales de cada uno durante toda la vida.


Hna. Lic. María Gloria de Jerusalén Ianantuoni
Charla en la Jornada Docente del Bachillerato Humanista Alfredo Bufano, San Rafael, Mendoza,  22 de septiembre de 2015.