sábado, 13 de enero de 2018

Eutanasia



A los 20 años del suicidio de Ramón Sampedro: 10 argumentos contra la eutanasia

Los tribunales le denegaron una y otra vez sus reclamaciones. A los 55 años decidió suicidarse el 12 de enero de 1998.


Ramón Sampedro fue la primera persona en España en pedir la eutanasia. Los tribunales le denegaron una y otra vez sus reclamaciones. A los 55 años decidió suicidarse el 12 de enero de 1998.
Su caso provocó un debate social azuzado por algunos intereses políticos, un debate que se extiende hasta la actualidad, pero, ¿por qué no es bueno legalizar la eutanasia? A continuación 10 argumentos que lo explican.

1- La eutanasia legal favorece una “pendiente peligrosa” en contra del derecho a la vida en otros campos

En Holanda la eutanasia seaplica no ya a enfermos, sino simplemente a gente que no quiere vivir, comoel senador socialista octogenario Brongersma, quepidió y logró ser “finalizado” no porque estuviese enfermo o deprimido, sino porque estaba cansado de vivir. Se calcula que en Holanda se dejan morir a unos 300 bebés al año por nacer con minusvalías y hay casos (en este país rico)de negar la implantación de marcapasos a mayores de 75 años; la eutanasia favorece otras actuaciones de”eliminación de los inútiles”.

2- La eutanasia empeora la relación médico-paciente e incluso la relación paciente-familiares

¿Queda algún margen para que los enfermos, ancianos o incapacitados, sigan manteniendo aquella plena confianza en quienes, hasta ahora, tenían por obligación —casi sagrada— procurar la sanación de sus dolencias? ¿Quién impondrá a la víctima potencial el deber de confiar en su verdugo? ¿Quién podrá devolver a los enfermos holandeses su sentimiento de fiducia en la clase médica? ¿Y cómo confiar en que el médico va a esforzarse por mi vida si mis parientes presionan en un sentido contrario?

3- La eutanasia desincentiva la inversión en cuidados paliativos y en tratamientos para el dolor

De 1995 a 1998 Holanda apenas invirtió en cuidados paliativos; sólo a partir de 1998 ha invertido en cuidados paliativos, pero presentados siempre como una alternativa más, siendo la eutanasia la más apoyada desde las instituciones e incluso por parte de la sociedad. Se tiende a pensar que si tratar el dolor con cuidados paliativos es caros, hay que fomentar la opción barata: matar el enfermo.

4- La eutanasia pervierte la ética médica que desde Hipócrates se ha centrado en eliminar el dolor, no en eliminar el enfermo

Los médicos insisten en que la eutanasia, como el aborto, no son actos médicos, ya que el fin de la medicina es curar, y si no se puede curaral menos mitigar el dolor, y en todo caso atender y acompañar. La eutanasia no cura nada. Los médicos que entran en una mentalidad eutanásica la incorporan a toda su visión profesional y olvidan a Hipócrates. Es significativo que el primer régimen que instaura la eutanasia desde del viejo paganismo romano es la Alemania nazi… y sólo dos estados por ahora se han apuntado a la eutanasia.

5- La eutanasia no es solicitada por personas libres, sino casi siempre por personas deprimidas, mental o emocionalmente transtornadas

Cuando uno está sólo, anciano, enfermo, paralítico tras un accidente… es fácil sufrir ansiedad y depresión que llevan a querer morir. En un país sin eutanasia, los médicos y terapeutas se esfuerzan por curar esta depresión, devolver las ganas de vivir y casi siempre tienen éxito si el entorno ayuda. Por el contrario, en un país con eutanasia, en vez de esforzarse por eliminar la depresión se tiende aeliminar al deprimido “porque lo pide”.

6- La eutanasia no es un derecho humano, no está recogido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, por ejemplo

Según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en el caso de Dianne Pretty en el año 2002,no existe el derecho a procurarse la muerte, ya sea de manos de un tercero o con asistencia de autoridades públicas. El derecho a la autonomía personal no es superioraldeber de los Estados de amparar la vida de los individuos bajo su jurisdicción.

7- La eutanasia, como el suicidio, es contagiosa

Una vez una persona deprimida se suicida, otras personas deprimidas de su entorno pueden copiar su comportamiento con más facilidad. Esto es así en suicidios con o sin asistencia, lo cual incluye la eutanasia.

8- La eutanasia dificulta el trabajo de los terapeutas que trabajan con minusválidos, deprimidos, enfermos…

Las personas que ayudan a otros a vivir con una grave minusvalía o en duras circunstancias ven su trabajo saboteado por la otra opción, la eutanasia, que legalizada aparece con atractiva insistencia como una salida fácil para el enfermo.

9- La eutanasia tenderá a eliminar a los más pobres y débiles

Como el aborto, la eutanasia tenderá a hacerse especialmente accesible y promocionada entre las clases económicamente más débiles, los grupos étnicos desfavorecidos, etc… Al desatenderse la oferta en cuidados paliativos, éstos serán un lujo sólo para gente con medios adquisitivos.

10- La eutanasia legal no impedirá las eutanasias ilegales, sino que las potenciará

Como en el caso del aborto, aprobar una ley que permite la eutanasia “con todos los controles que haga falta” no impedirá que se extienda el fraude de ley, los permisos escritos sin examinar al paciente, la laxitud en la aplicación de la ley y el fraude de ley generalizado.
Con todo, el mejor argumento contra la eutanasia siempre será el testimonio de miles de hombres y mujeres en circunstancias dificilísimas que, apoyándose mutuamente, con la ayuda de sus valores, su familia, amigos o profesionales demuestran día a día que la dignidad del hombre les lleva a vivir y enriquecer la vida de otros.

jueves, 11 de enero de 2018

Derechos humanos para todos


Desde hace un tiempo los medios de opinión se esfuerzan en deslegitimar cualquier intento de salvar los embriones humanos de la destrucción que supone su uso en la investigación médica. No son pocos los que defienden que la sociedad tiene un compromiso con el avance científico aunque ello suponga terminar con la vida de unos cuantos humanos en estado embrionario. Los defensores de esta matanza han tratado de difamar a los que defendemos el derecho de todos a la vida diciendo que imponemos nuestras creencias religiosas a los demás y que impedimos el desarrollo de curas necesarias.
¡No estamos de acuerdo!
Estamos a favor de ayudar con dinero público el avance de la ciencia en general y de la medicina en particular, y estamos a favor de desarrollar las terapias con células de madre; pero insistimos que toda la investigación científica ha de conducirse dentro de las demandas objetivas de la justicia.
Las células madre adultas obtenidas por ejemplo del cordón umbilical y la placenta han permitido ya -sin dañar seres humanos- curar a millares de personas que sufrían 56 enfermedades diferentes. Las terapias con células madre embrionarias, no obstante -que todavía no ha sido utilizada en ningún tratamiento- requiere la destrucción de seres humanos. Antes de formar tu propia opinión al respecto, considera por favor estas reflexiones.
1.- Todos los seres humanos son respetables.
La justicia básica requiere no discriminar por razón de raza, sexo, o religión. Asimismo, la equidad requiere no discriminar por razones de edad, de tamaño, de etapa de desarrollo, o por la condición de dependencia o enfermedad. Esta doctrina de la igualdad encaja claramente en nuestros principios democráticos y en la constitución. Cuando decimos que todos somos iguales, queremos decir que hemos sido dotados de ciertos derechos inalienables, entre ellos el derecho a la vida y a la libertad.
2.- Los seres humanos tienen valor en sí mismos.
Sabemos que los derechos humanos no son concesión de ningún gobierno ni promulgados por una mayoría. Los seres humanos tienen derechos en virtud de su humanidad. Nuestros derechos no derivan de nuestra fuerza o belleza, de nuestra inteligencia o talentos, o de nuestra utilidad a otras personas o a la sociedad en su totalidad. Esto explica por qué defendemos la vida de un niño mentalmente perjudicado tanto como la vida de un científico que gana el premio Nobel. Estaría manifiestamente mal matar a un niño discapacitado para obtener sus órganos para un trasplante, como antes era incorrecto esclavizar los seres humanos negros para el trabajo, o exterminar a judíos para crear una raza ideal.
3.- El orden legal debe de proteger a todos sin excepción.
De igual modo que nadie en su sano juicio aceptaría el discurso de ningún político que diga que está personalmente en contra de matar al enfermo mental pero que por el bien de la ciencia es bueno disponer de algunos para experimentos, o que estando personalmente opuesto a la esclavitud a algunos debe permitírsele tener su propio esclavo, o que estando en contra del holocausto algunos pueden elegir exterminar a una clase de  la gente, nuestra oposición al exterminio de seres humanos inocentes no es simplemente personal o privada. Se trata de un principio basado en las demandas de la justicia. Tenemos el deber de proteger a todos los seres humanos en peligro con la fuerza de la ley persiguiendo a los que violan el derecho de los demás a la vida.
4.- Los humanos en estado embrionario no son menos humanos que los demás.
Nuestros opositores insisten que los embriones no son seres humanos, o si son seres humanos, no son todavía personas. Sin embargo decir que los embriones humanos son cualquier cosa con excepción de seres humanos aun en una temprana etapa de su desarrollo desafía la verdad científica. Es indignante relegar a algunos seres humanos al estado de no persona.
5.-  Un embrión humano es un ser humano completo al inicio de su desarrollo.
Alguna gente dice que nosotros no podemos saber cuándo comienza la vida humana. Dicen que es un misterio metafísico. Pero no es verdad. La embriogénesis humana y el desarrollo intrauterino son, en su esencia, un proceso conocido. En cuanto a cuándo comienza la vida la ciencia nos dice que el desarrollo del ser humano comienza con la fertilización, cuando un gameto o una esperma masculino (espermatozoide) se une con un gameto u ovocito femenino para formar una célula nueva llamada zigoto. Esta nueva célula totipotente marca el principio de cada uno de nosotros como individuo único. Ésta no es metafísica o teología: es biología humana elemental. Todos hemos pasado por este proceso.
6.- Todos nosotros fuimos embriones alguna vez.
Cuando el esperma y el óvulo se funden, comienza la vida de un nuevo, único, ser humano genéticamente completo y distinto. Mientras que ninguno de  nosotros fuimos alguna vez esperma u óvulo, cada uno de nosotros fuimos una vez un embrión, o más correctamente, un humano en estado embrionario, de la misma forma que cada uno de nosotros fuimos una vez un adolescente, un niño, un bebé, y un feto. Estos términos se refieren no a diversas clases de seres, sino a las etapas en el desarrollo natural de un ser humano. Los embriones, los fetos, los bebés, los adolescentes, y los adultos se diferencian no en su clase (o sustancia), sino en su madurez o etapa del desarrollo. Sin importar cuánta gente diga que un embrión es simplemente un barullo de células, los hechos de la ciencia prueban que es un ser humano. Si se nos hubiese destruido cuando estábamos en la etapa embrionaria jamás hubiésemos existido. No nos parece justo impedir que algunos seres humanos se desarrollen.
7.- Un embrión no es un ser humano potencial sino un humano con toda su potencialidad.
En la etapa embrionaria de nuestras vidas, cada uno de nosotros poseyó la constitución genética necesaria para convertirse por un proceso unidireccional e integrado de embrión en feto y después en bebé, en niño, en adolescente y en individuo adulto conservando la identidad primigenia. Es decir cada uno de nosotros empezó siendo humano; a ninguno de nosotros le hicieron humano en un cierto momento después de existir. En la etapa embrionaria de nuestras vidas, no éramos seres humanos de modo potencial, ya éramos entonces seres humanos. Éramos, eso sí, adultos potenciales. Nuestro potencial era, como el potencial de un feto o de un infante recién nacido, de maduración para llegar a la edad adulta.
8.- Matar seres humanos está siempre mal, no importa su tamaño.
Si es un hecho científico establecido que los embriones humanos son seres humanos, ¿por qué estamos discutiendo sobre la investigación con células madre? Del mismo modo que sería malvado matar a un niño mentalmente discapacitado para extraer sus órganos para un trasplante, es también malvado matar al humano embrionario para cosechar sus células madre para la investigación científica. Tan incorrecto era exterminar a los judíos en el holocausto, como ejecutar los embriones, aún con el loable propósito de curar enfermedades.
9.- La muerte directa de seres humanos es el asunto político más importante.
Anhelamos el día en el que todos los políticos sean favorables a la protección de embriones. Reconocemos, sin embargo, que la destrucción de embriones humanos está apoyada por los principales partidos. Más de 80.000 vidas humanas se extinguen cada año en abortos, otras 100.000 están congeladas en estado embrionario y morirán si se permite experimentar con ellas. La guerra de Irak es un minúsculo asunto político comparado con el que se ventila con la protección de la vida humana en las primeras etapas de su desarrollo. ¿Cuál va a ser el daño colateral aceptable para que unos pocos investigadores justifiquen su trabajo? ¿Cuántas vidas?
Apoyar la destrucción de embriones es apoyar la matanza directa e intencional de seres humanos inocentes.


Fuente: Asociación Valenciana para la Defensa de la Vida: 963331131, www.provida.es/valencia

miércoles, 10 de enero de 2018

Guerreros



Jim Caviezel: “Debemos ser guerreros listos a arriesgar nuestras vidas por el Evangelio”

El veterano actor de numerosas producciones hizo su aparición sorpresa en la conferencia Student Leadership Summit 2018


Los católicos debemos estar listos para arriesgar nuestras vidas y reputación para derrotar al mal en el mundo, afirmó Jim Caviezel, actor y protagonista de la película “La Pasión de Cristo”, en una convención de estudiantes universitarios católicos esta semana.
“Solo a través de la fe y la sabiduría de Cristo podemos ser salvados”, dijo Jim, “pero también tomará personas dispuestas a luchar, sacrificarse y sufrir”.

La indiferencia, el pecado más grande del siglo XX

Citando a san Maximiliano Kolbe, Jim dijo que la indiferencia era el pecado más grande del siglo XX, y aún lo es en el siglo XXI.
“Debemos sacudir esta indiferencia, esta tolerancia destructiva del mal. Solo nuestra fe y la sabiduría de Cristo pueden salvarnos”, insistió. “Pero requiere guerreros, listos para arriesgar sus reputaciones, sus nombres, incluso nuestras propias vidas, para defender la verdad”.
El actor desafió a los asistentes a “apartarse de esta generación corrupta”, “Sé santo. No fuiste hecho para encajar. Naciste para sobresalir”.
El veterano actor de numerosas producciones de cine y televisión hizo su aparición sorpresa el miércoles por la noche en la conferencia SLS18 (Student Leadership Summit 2018) patrocinada por “The Fellowship of Catholic University Students” (FOCUS).
El evento está siendo efectuado desde el pasado 2 de Enero hasta el día de hoy en Chicago, y está orientado a formar estudiantes universitarios católicos para que sean misioneros en sus vidas, en particular en el campus.
El mensaje de Jim, capturado en video y publicado en Facebook por el Padre Brian Buettner, Director de Vocaciones de la Arquidiócesis de Oklahoma City, fue recibido con entusiasmo.

Jim Caviezel en Pablo, Apóstol de Cristo

Su charla precedió a su próxima película “Pablo, Apóstol de Cristo”, compartiendo cómo la experiencia cinematográfica le mostró que para ser grande a los ojos de Dios, primero debemos hacernos pequeños y aceptarlo por completo, permitiéndole que nos guíe.

La Cruz, compañera inseparable del cristiano

Jim también habló de la importancia del sufrimiento y denunció el frecuente malentendido de que el cristianismo se trata simplemente de “charla agradable”.
No fue por casualidad que él fue llamado a la actuación, dijo, compartiendo cómo los papeles anteriores le condujeron a interpretar a Cristo en la épica película de Mel Gibson sobre la Pasión y la Resurrección de Cristo.

Jim Caviezel en la Pasión de Cristo

Jim les dijo a los participantes en la conferencia de FOCUS que de la misma manera, sus vidas no eran solo una coincidencia.
“Algunos de ustedes pueden sentirse miserables en este momento, confundidos, inseguros del futuro, lastimados”, dijo. “Este no es el momento de retroceder o rendirse”.
Relató cómo interpretar el papel de Cristo le supuso una gran prueba y sufrimiento, incluidos los aspectos físicos de la flagelación, la crucifixión, el impacto de un rayo y la cirugía a corazón abierto después de más de cinco meses de hipotermia.

El hombro de Jim también se separó mientras llevaba la cruz durante el rodaje, aunque continuó resistiendo para terminar la película. Esto fue como una penitencia, dijo.

“Cuando estaba allí en la Cruz, aprendí que en Su sufrimiento estaba nuestra redención”, compartió Jim. “Recuerda que el sirviente no es mayor que el amo”. “Cada uno de nosotros debe cargar con su propia cruz”, continuó. “Hay un precio para nuestra fe, para nuestras libertades”.
Le dijo a la multitud que el sufrimiento forjó su actuación, “al igual que forja nuestras vidas”. Jim insistió en que la resurrección y, de hecho, nuestra salvación tienen un precio. “Algunos de nosotros ahora, los conoces, abrazan un cristianismo falso, donde todo es una plática feliz, lo llamo ‘Jesús feliz’, y la gloria”.
“Chicos, hubo mucho dolor y sufrimiento … antes de la resurrección”, dijo Jim. “Tu camino no será diferente. Así que abraza tu cruz y corre hacia tu objetivo”.
Jim ha hablado abiertamente sobre su fe y convicciones provida en el pasado, y compartió cómo su experiencia en la creación de “La Pasión de Cristo” lo ha afectado espiritualmente. También ha abogado por la adopción, y ha sido abierto sobre su experiencia y la de su esposa Kerri como padres adoptivos.

Expresar la fe sin vergüenza

Él desafió a aquellos en la reunión católica a vivir públicamente su fe. “Quiero que vayas a este mundo pagano”, dijo Jim, “quiero que tengas el coraje de entrar en este mundo pagano y expresar tu fe sin vergüenza en público”.
“El mundo necesita guerreros orgullosos de su fe y animados por su fe”, agregó. “Guerreros como San Pablo y San Lucas, que arriesgaron sus nombres, sus reputaciones, para llevar su fe, su amor por Jesús al mundo”. “Dios nos llama a cada uno de nosotros, a cada uno de ustedes, a hacer grandes cosas”, dijo.

Volver a la oración, el ayuno, las Escrituras y los Sacramentos

“A menudo no respondemos, desestimando el llamado de Dios, y ahora es el momento de que esta generación acepte esa llamada, nosotros mismos por completo para Él, volviendo a la oración y el ayuno, las Escrituras y los sacramentos”.
“Pero primero debe comprometernos a comenzar a orar”, dijo Jim, “ayunar, meditar en las Sagradas Escrituras y tomar en serio los santos sacramentos”.

Libertad y Libertinaje

Somos una cultura en declive, agregó, y todo nuestro mundo está atrincherado en el pecado, la libertad ha sido reemplazada por el libertinaje.
“Porque en nuestro país ahora estamos muy contentos de ir con la corriente”, declaró Jim. “Hemos puesto en un santuario al libertinaje donde se cree que todas las opciones son iguales sin importar cuáles sean las consecuencias. ¿De verdad crees que esto es la verdadera libertad?”
Citando al Papa San Juan Pablo, Jim explicó cómo la sociedad no puede excluir la verdad moral y la razón. “Cada generación de estadounidenses necesita saber que la libertad existe, no para hacer lo que nos gusta, sino para tener el derecho de haber lo que se debe hacer “.
“Esa es la libertad que deseo para ti”, dijo en la conferencia, “libertad del pecado, libertad de tus debilidades, libertad de esta esclavitud a la que el pecado nos lleva. Esa es la libertad por la que vale la pena morir”.
Para cerrar, Jim relató la escena en la película Braveheart de Gibson con William Wallace desafiando a sus hombres mientras enfrentaban cierta derrota, diciéndoles que sus enemigos podrían quitarles la vida, pero que nunca tomarán su libertad.
Jim citó la frase de la escena que, “Todo hombre muere, pero no todos los hombres realmente viven”. “Tú, tú, tú”, exclamó, señalando a las personas en la audiencia, “todos debemos luchar por esa auténtica libertad y vivir, mis amigos”. “Debemos vivir por Dios”, concluyó Jim, “y con el Espíritu Santo como tu escudo y Cristo como tu espada, puedes unirte a San Miguel y a todos los ángeles para enviar a Lucifer y sus secuaces directamente al Infierno donde pertenecen”.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Ateos, abortistas, budistas y homosexuales: conversiones de hoy.


Se hace gran eco de que el cristianismo está a la baja. Se hace pensar que creer es cosa de gente retrógrada o estancada en el pasado.


Se hace gran eco de que el cristianismo está a la baja. Se hace pensar que creer es cosa de gente retrógrada o estancada en el pasado. A la religión se le suele poner la objeción de que carece de razones, de que priva de la libertad… Nada más lejano de la realidad. Hoy por hoy los casos de gente que a través de la fe le dan un feliz giro a su vida siguen sucediéndose.
Las conversiones siempre han interpelado a la humanidad; quizá sea ese el motivo por el que algunos periódicos, canales de televisión, sitios de Internet y programas de radio les dediquen pocos espacios. Allá ellos. Lo cierto es que las conversiones están a la orden del día; siguen siendo una constante en la historia; una línea invariable que hunde sus raíces en la aparición del cristianismo y que se alarga hasta nuestro presente.

El hijo de la atea radical
Tres casos que impactaron en su momento a la sociedad han sido los de William “Bill” Murria, Francis Beckwith y Norma McCorvey.
El primero es hijo de Madelyn Murria O´Hare, militante y atea radical asesinada en 1995, quien consiguió que las cortes de Estados Unidos suspendieran las oraciones en las escuelas públicas. William lidera hoy la Coalición por la libertad religiosa y ha sido uno de los críticos más sonados de la labor de su propia madre.
Francis Beckwith fue hasta hace poco el presidente de la Sociedad Teológica Evangélica, cargo al que renunció para regresar al seno de la Iglesia en la que creció: la católica. El camino de regreso de Beckwith comenzó tras leer a los Padrs de la Iglesia y constatar “que la Iglesia primitiva es más católica que protestante y que la visión católica de la justificación, correctamente comprendida, es bíblica e históricamente defendible”. Una conversión, podríamos decir, de cariz intelectual.
Norma McCorvey: el caso que legalizó el aborto, hoy es pro vida
El caso de Norma McCorvey no deja de llamar la atención: hace 34 años su caso sirvió para legalizar el aborto en Estados Unidos. Embarazada en 1970, inventó haber sido violada por una banda de pandilleros. Mientras se litigaba su caso ante la Corte Suprema nació su bebé que luego fue dado en adopción. De la triste experiencia como empleada en una clínica abortista y ante la maternidad de otra de sus hijas halló una luz que le llevaría al inicio del camino de conversión.
En 1987 salió a la luz la verdad. No había sido violada, conocía al padre de su primer bebé y, posteriormente, en 1998, se convirtió al catolicismo:
"Sí, ahora soy claramente pro vida y católica cien por ciento y si una mujer me dice que va abortar le diría que hablara con su corazón y su sacerdote; después, que busque a una mujer que ya haya abortado y que le pregunte qué tal le fue".
Ahora está volcada a ayudar en el movimiento pro-vida.
"Trato con muchas mujeres que han abortado y que ahora conocen al Señor y se han convertido. Todas me dicen lo mismo desde hace varios años: Norma, si hubiéramos sabido ahora lo que sabemos ahora, nunca habríamos abortado", ha declarado recientemente.

De novicio budista a religioso camilo
Ahí está también el caso de Nidal Ranatunga, ex principiante de monje budista y ahora primer sacerdote srilankés de la Orden de san Camilo. Atraído por la belleza del perdón y la alegría de servir a los demás emprendió su camino hacia el cristianismo. Su andar fue sencillo: quinto de seis hermanos nació en una familia budista pobre.
Tras la muerte de su padre fue acogido para el servicio doméstico por una familia católica ya que su madre no podía mantenerlo. Ahí comenzaría su deseo de hacerse monje budista pero por curiosidad empieza a ir a escondidas a la parroquia y después de algún tiempo, como el mismo declaró a la agencia “Asia News”, “me encontré, con estupor, rezando a la Virgen”.
Tras cinco años volvió a su hogar y, tras seis meses de catequesis, fue bautizado. La vocación fue un paso natural. Llegó a Italia en 1992 y en san Giovanni Rotondo conoció a los religiosos de la orden de san Camilo. En 1994 ingresó en esa Orden y fue hecho sacerdote en 2004. Ahora es el padre Maximiliano Ranatunga y trabaja como uno de los seis capellanes del hospital san Camilo en Roma además de atender a la comunidad de cingaleses que viven en esa ciudad.

Homosexuales escritores
Quizá el caso más conocido sea el del famoso escritor Oscar Wilde (autor, entre otros grandes libros, de “El retrato de Dorian Gray”). Pero hay otro que vale la pena rescatar y recordar: el del también escritor, aunque éste italiano, Pier Giorgio Tondelli.
Pier Giorgio, declaradamente homosexual, aunque ya converso hacia el final de su vida, dijo que la castidad “es una virtud mística para todos aquellos que la han elegido, y quizá el uso más sobrehumano de la sexualidad […] quien ama a la vida no es el libertino sino el monje, porque este último busca el absoluto”.
Pocos días antes de fallecer dejo unas notas conmovedoras que reflejaban el discurso hacia el que se decantó su vida: “Sólo salva el Amor, la fe y la recaída de la Gracia”.

Científicos valientes
El “gremio” de los científicos tampoco ha dejado de tener sus representantes. Ciertamente el profesor Lejeune, figura emblemática del científico comprometido en la defensa y respeto a la vida, no fue un converso. Sin embargo su testimonio de vida bien nos hace recordar que gracias a ejemplos como el suyo es que se pueden dar las conversiones de otros.
El profesor Jerónimo Lejeune fue quien descubrió el gen de la trisonomía 21 causante del síndrome de down. Profesor de genética, consejero científico, ferviente católico, primer presidente de la Pontificia Academia para la vida y, de no ser por su postura antiabortista, casi premio Nobel, fue ninguneado por quienes vieron en él a un opositor al aborto.

Giros de 180 grados: intelectuales, escritores, religiosos, ateos…
Hay más casos que por espacio no podemos abordar uno a uno. A continuación hacemos un breve repaso por algunos países que tanto en el siglo XIX como en el XX conocieron una estela de conversiones aún hoy recordadas. En el caso judío, si bien no todas fueron conversiones al catolicismo (sobre todo al protestantismo, casos que van desde el del filósofo Max Scheler, pasando por la mediocridad del poeta Heine o la familia Wittgenstein, hasta Edmund Husserl), sí hubo algunas realmente significativas y profundas por la radicalidad de aceptación de la nueva fe abrazada.
Los judíos son la veta más pequeña pero los hubo. Nombres como los de Eugenio Zolli, ex gran rabino de la sinagoga de Roma, Jean Maria Lustiger, actual cardenal emérito de París, Novak o el ex “rey del aborto”, Bernard Nathanson, son populares.

Clásicos franceses
En el ambiente francés son célebres las conversiones de grandes hombres como el luego P. Lacordaire (a quien va unida la reforma de los dominicos en Francia y una intensa actividad apostólica) o la de poetas, pensadores, novelistas y dramaturgos del calibre de Charles Peguy, Paul Claudel, Jacques y Raissa Maritain, Gabriel Marcel, Max Jacob, Leon Bloy, Charles du Bos, Jean Cocteau, Huysmans, Julián Green… o de científicos como Alexis Carrel y Pierre Lecomte; militares como Carlos de Foucault; teólogos como Louis Brouyer y escritores como André Frossard.

Una oleada inglesa
En Inglaterra el apellido por antonomasia es el del otrora cardenal Newman. A él se le unen nombres como el del historiador Charles Dawson o de escritores como G. K. Chesterton (cuya causa de beatificación ha sido introducida) y C.S. Lewis (éste último sólo abrazaría el anglicanismo). Los clérigos intelectuales, filósofos, novelista y actores que migraron del anglicanismo al catolicismo son numerosos: Robert Hugh Benson, Ronald Knox, Graham Green, Muriel Spark, Gerard Manley Hopkins, Edith Sitwell y Sir Alec Guinnes; o qué decir de Frederic Copleston, hecho incluso jesuíta, y Thomas S. Eliot quien se acerca al anglicanismo.

Pensadores alemanes, españoles e italianos
En el contexto alemán suenan los nombres de Eric Peterson y Heinrich Schlier, dos profesores luteranos de Sagrada Escritura integrados luego en la Iglesia católica. De la escuela fenomenológica de mediados del siglo pasado se dieron dos integraciones al catolicismo, Edith Stein y Von Hildebrand, y una doble al cristianismo luterano, el matrimonio Reinach.
Del mundo de la literatura proceden Gertrud von Le Font, el novelista Alfred Doblin, el de premio nobel Ernst Junger o el autor del libro entrevista al entonces cardenal Joseph Ratzinger, “Dios y el mundo”, Peter Seewald.
En el mundo hispano los nombres no dejan de sernos familiares y, si cabe, más cercanos: Juan Donoso Cortés, Manuel García Morente (luego ordenado sacerdote), Carmen Laforet, Ernestina de Champourcin (convertida durante su exilio en México) y Ramiro de Maeztu.
En Italia destacan las conversiones del escritor Vittorio Messori, la del empresario Leonardo Mondadori, la de la princesa Alessandra Borghese, la de la novelista Susanna Tamaro o la del vaticanista de la prensa laica Domenico del Rio quien había abandonado el sacerdocio y recuperó la fe por el testimonio de Juan Pabo II.

Los católicos en el mundo
La artimaña de atacar al catolicismo desprestigiándolo es una técnica más del milenario intento de hacerla sucumbir por intereses diversos. Sin embargo la búsqueda de hacerla aparecer como algo anticuado y propio de civilizaciones y culturas atrasadas no ha logrado medrar el ánimo de quienes se acercan con pureza de intención a ella. Ciertamente no es el mero encuentro con una institución humana; es, ante todo, el encuentro con el Dios vivo y personal que sale al encuentro. Un Dios que sólo existe en el cristianismo porque es el único Dios verdadero.
Según el anuario presentado por la Oficina Central de Estadística de la Iglesia, editado por la Librería Editrice Vaticana, los católicos aumentaron de 1,045 millones en 2000 a 1,115 millones en 2005 (17,28% de la población mundial). Y el aumento no ha sido a golpe de espada, metralla o imposiciones legislativas (al revés, incluso pese a ellas).
El catolicismo sigue atrayendo por la verdad que entraña, defiende, promueve y trata de transmitir a quienes están abiertos a conocerla. Los que se han abierto, a través de un proceso intelectual o con la sencillez propia de los niños, han cambiado sus vidas, se han convertido, pues ante la Verdad uno no puede permanecer indiferente y no se da otra consecuencia lógica que la del sucumbir con docilidad.

Fuente:  http://www.forumlibertas.com/ateos-abortistas-budistas-y-homosexuales-conversiones-de-hoy/

jueves, 30 de noviembre de 2017

Charles de Foucauld


Beato Charles de Foucauld

Misionero del Sahara

Beato Charles de Foucauld
Beato Charles De Foucauld
«Apóstol de los tuaregs, este Hermano universal de origen aristocrático, que se convirtió siendo adulto, se dejó literalmente la vida en su misión. A él se debe la proliferación de numerosas fundaciones asentadas en su espiritualidad»
Este «misionero del Sahara», apóstol de los tuaregs, nació en Strassbourg, Francia, el 15 de septiembre de 1858. Su origen aristocrático –fue vizconde de Foucauld– inicialmente no le otorgó a su carácter la distinción que cabría esperar en alguien de su alcurnia. Él y su hermana María perdieron a sus padres. Charles tenía 6 años. Creció junto a ella bajo la tutela de su abuelo, encaminándose a la vida militar. Antes había estudiado con los jesuitas, pero en los tres años que estuvo con ellos no parece que sus enseñanzas hicieran mella en su espíritu. Desde sus 16 años vivía alejado de la fe. Como el hijo pródigo, dilapidó la copiosa herencia que le legaron tiñendo su existencia con las sombras de ese ambiente licencioso al que se asomó.
Fue en 1878 cuando se integró en el ejército y dos años más tarde convertido en oficial prestó sus primeros servicios en Sétif, Argelia. Dios no existía entonces para él. Otros intereses mundanos llamaban su atención y al año siguiente su mala conducta supuso su expulsión. A partir de ese momento tuvo una vida ajetreada. Se convirtió en explorador, aunque a la par sondeaba, inquiría íntimamente una respuesta espiritual que, todavía difusa, le inquietaba.
Participó en la revuelta de Bon Mama en Orán del Sur, estudio árabe y hebreo, y en 1883 inició una expedición a Marruecos por la que fue condecorado con la medalla de oro de la Sociedad Geográfica; recorrió Argelia y Túnez. Fue un viaje que preparó su espíritu para ser fecundado por la gracia divina ya que al ver cómo vivían su fe los musulmanes, brotó de su interior esta ardiente súplica: «Dios mío, si existes, haz que te conozca». Esta sinceridad y apertura fueron suficientes para que penetrase la luz divina en su corazón a raudales. En octubre de 1886 cuando se hallaba en París preparando el texto sobre su viaje por Marruecos, inició su itinerario espiritual llevado de la mano del padre Huvelin. Obedeciendo sus indicaciones, se confesó, pese a declararse no creyente, y se sintió totalmente renovado: «Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa sino vivir para El; mi vocación religiosa es del mismo momento que mi fe: Dios es tan grande».
Durante siete años la Trapa fue su hogar. Primeramente pasó uno en la casa de Nuestra Señora de las Nieves, en Francia, y de allí, a petición suya vivió otros seis en la que tenían en Akbés, Siria. Impactado por la experiencia, pero sin terminar de encajar allí totalmente, regresó a Roma para cursar estudios por indicación de sus superiores, pero en 1896 abandonó la comunidad trapense y peregrinó a Tierra Santa. Allí permaneció un tiempo asistiendo a las hermanas clarisas en Nazareth. Fue otro momento importante para su vida espiritual que recorrió impregnándose de la pobreza que hallaba encerrada en estos matices: «No tenemos una pobreza convencional, sino la pobreza de los pobres. La pobreza que, en la vida escondida, no vive de dones ni de limosnas ni de rentas, sino sólo del trabajo manual».
Después de una profunda experiencia casi eremítica, saboreando la riqueza de la contemplación, regresó a Francia donde prosiguió los estudios que en 1901 culminaron con su ordenación sacerdotal en Viviers. Tenía 43 años y una idea apostólica tan clara que no dudó en materializarla: la evangelización de Marruecos. Al no poder residir en el país, como hubiera sido su deseo, se afincó lo más cerca posible, en Beni-Abbés, Argelia. Ya tenía clavada esta convicción: «Haré el bien en la medida en que sea santo». El espíritu de sacrificio, la pobreza, el desvelo por los enfermos y los más necesitados se había convertido en el objetivo prioritario de su vida que había encendido con sus largas horas de adoración ante la Eucaristía: «La Eucaristía es Dios con nosotros, es Dios en nosotros, es Dios que se da perennemente a nosotros, para amar, adorar, abrazar y poseer». Sabía por experiencia y así lo expresó que «cuanto más se ama, mejor se ora».
Emulando a los mercedarios, liberó esclavos en 1902, y entre 1904 y 1905 se estableció en Tamanrasset junto al pueblo tuaregs del Hoggar argelino. Parecía como si tuviese la impresión de que debía apurar el tiempo. Tabajó con denuedo en una formidable labor de inculturación, primeramente traduciendo al tuareg los evangelios, labor que continuó a la inversa, traduciendo al francés poesía tuareg. Es autor de un diccionario bilingüe francés-tuareg y tuareg-francés, de una gramática y de varias obras sobre esta tribu nómada. Este era su anhelo: «Yo quisiera ser lo bastante bueno para que ellos digan: ‘Si tal es el servidor, ¿como entonces será el Maestro…’?».
En 1909 puso en marcha la Unión de Hermanos y Hermanas del Sagrado Corazón con el objetivo de llevar la fe a África. En los once años que convivió con los tuaregs se hizo uno con ellos sin escatimar esfuerzos, con el gozo de saber que de ese modo cumplía fielmente la misión a la que se sintió llamado por Cristo. Amó al pueblo hasta el fin, y allí entregó su vida. El 1 de diciembre de 1916 una bala de fusil en medio de una emboscada bereber acabó con este gran apóstol que fue beatificado por Benedicto XVI el 13 de noviembre de 2005.
El influjo de su espiritualidad se halla en diversas instituciones: los Hermanitos y las Hermanitas de Jesús, las Hermanitas y los Hermanitos del Evangelio, las Hermanitas de Nazaret, las Hermanitas del Sagrado Corazón, la Fraternidad Jesús Caritas, y la Fraternidad Charles de Foucauld.
Fuente: www.zenit.org30/11/2017

martes, 28 de noviembre de 2017

Lo único necesario

Cuando está en tierra, el marinero blasfema y se emborracha. Pero llega el día en que se embarca, y en el momento de la despedida, una novia o una hermana le cuelga al cuello la medalla de la Virgen, y cuando el viento sopla, él la tiene presente. La tempestad le dice con su terrible voz hasta qué punto es insuficiente la habilidad del capitán, y las frentes se descubren en medio de la maniobra.
Entre las ocupaciones más materiales, el más material de todos los peligros le ha recordado la más espiritual, la más mística de todas las necesidades, la necesidad de la oración. El marinero, que en ciertos momentos bebía y juraba, se encuentra ahora de acuerdo con un carmelita que está en oración a mil leguas de allí.
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Tempestad- Ivan Aivazovsky (Rusia, 1848)



Ernesto Hello (1943) "La sola cosa necesaria", en El sigloBuenos Aires: Difusión.

martes, 21 de noviembre de 2017

Súplica por nuestros marinos



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Stella Maris


Ruega por nosotros los pobres que vamos
en débiles barcas en busca del pan,
y por los amores que en tierra dejamos,
Señora del mar.

Ruega por las pobres mujeres que esperan
la vuelta de aquellos que partieron ya;
no dejes que nunca sus amores mueran,
Señora del mar.

Ruega por las almas de los que se ahogaron,
de los que se fueron con la tempestad,
por los corazones que los esperaron,
Señora del mar.

Ruega por los niños que están en la cuna,
ruega por los hijos que un día vendrán
e irán a tus olas a buscar fortuna,
Señora del mar.

Ruega por las barcas en que al mar partimos
y que acaso un día no regresarán;
con tu amor soñamos; por tu fe vivimos,
Señora del mar.

Ruega por los rudos y blandos abuelos
cuyos viejos troncos dobló el huracán,
ruega por nosotros, Reina de los Cielos,
Señora del mar.


Héctor Pedro Blomberg