jueves, 2 de noviembre de 2017

Contra el desaliento

Una vez convencidos que todo viene de Dios, nos inmunizamos definitivamente contra el desaliento. Si, en efecto, sin la unión con Jesucristo por la fe y el amor nada podemos, con ellas podremos todo cuanto Dios exige de nosotros.
"Todo lo puedo, exclamaba San Pablo, en Aquel que me conforta." (Fil 4, 13)
Nuestra unión con Cristo se compadece bien, no con el pecado -especialmente el deliberado o habitual, incluso el venial- sino con nuestras debilidades, miserias y faltas de pura fragilidad. "Dios conoce la arcilla de que hemos sido formados" (S 102, 14). Él sabe que "el espíritu está dispuesto, pero la carne es flaca" (Mt 26, 41).
No nos abatamos, pues, ante los desfallecimientos, no nos espanten las tentaciones; para esto tenemos indicado el último instrumento: "No desesperar nunca de la misericordia divina". Si hubiéremos empleado mal los otros instrumentos, no soltemos de la mano "nunca" éste. El demonio se complace en arrastrarnos en nuestra vida espiritual a la tristeza y al desfallecimiento, cierto de que un alma contagiada de tristeza abandona y con gran detrimento propio, la práctica de las buenas obras.
Si aparece tal movimiento en nuestro corazón, estemos seguros de que proviene del demonio o de nuestro orgullo, y de que, siguiéndolo, escuchamos al demonio, hábil en servirse de nuestro orgullo. ¿Podrá jamás proceder de Dios un sentimiento de desconfianza, de desesperación? "Nunca".
Aunque hubiésemos caído en pecados graves, o permaneciésemos mucho tiempo infieles a Dios, el Espíritu Santo ciertamente nos movería a penitencia y expiación; San Benito nos exhorta a "llorar los pecados de la vida pasada y a enmendarlos" (Regla, Cap 4), pero nos excita además a la esperanza y a la confianza en Dios "rico en misericordia" (Ef 2, 4).
¿Desconfiar? ¿Desfallecer? ¿Desesperar? Nunca jamás. Mientras vivimos en este mundo no debemos perder la confianza, puesto que las satisfacciones y méritos de Cristo son infinitos, y el Padre Celestial se complace en derramar sobre Él los tesoros de gracia y santidad que ha destinado para las almas, y estos tesoros son inagotables; y el mismo Jesús "siempre intercede por nosotros cerca de su Padre" (Hbr 7, 25). Nuestra fuerza está en Él, no en nosotros: "Todo lo puedo en Aquel que me conforta".
Resultado de imagen para confianza 
Dom Columba Marmion, Jesucristo, ideal del monje, Ed. Litúrgica Española, Barcelona, 1949, pp. 174-175.


martes, 31 de octubre de 2017

10 hechos alucinantes de la vida intrauterina...

El ADN del bebé tiene desde el primer momento más información que 50 colecciones de la Enciclopedia Británica. A los 16 días se puede registrar el sonido del latido de su corazón y a las 8 semanas ya tiene facciones que le hacen único en el mundo.


  
A menudo oímos el error básico de que un feto no es un ser humano. Los proabortistas llaman a los niños pre-parto cualquier cosa excepto “humanos”, incluyendo expresiones como “grupo de células”, “parásito” o “vida potencial”.
La verdad es que, desde el momento de su creación, ese ser unicelular es un ser humano pequeñito.
Es difícil negar la humanidad del concebido cuando conoces los hechos relativos al asombroso desarrollo que el niño experimenta en el útero.
La exdirectora de la agrupación ‘Defensores de la vida’ de la American Life League, Emily Brown, ha detallado 10 hechos alucinantes sobre el desarrollo del embrión que tal vez son desconocidos hasta por un buen número de activistas provida.
1.- En el momento de su creación (concepción /comienzo biológico) el recién formado ser humano lleva en sí mucha más información que 50 lotes de la Enciclopedia Británica.
Esta enciclopedia, que se edita desde 1768, dejó de imprimirse en papel en 2010, aunque permanece actualizándose en internet. En uno u otro formato, contiene cerca de 40 millones de palabras utilizadas para abordar cerca de medio millón de asuntos relacionados con todas las áreas del conocimiento.
2.- El ADN genético que tiene un niño desde su creación decidirá en buena medida, todas sus características físicas, su inteligencia y su personalidad.
Como es evidente, también influye en el desarrollo de la inteligencia y personalidad el ambiente en el que un ser humano se desarrolla tanto ambiental como social y sus experiencias, pero el punto de partida es inequívoco y se encuentra en la carga genética.
3.- Dos días después de su fecundación, un niño ¡ya tiene tres células!
Y seguirán multiplicándose hasta una cifra cercana a los 37 billones, todas distintas, especializadas, para formar cada órgano, cada vena y arteria, cada músculo, cada neurona, cada uña, cada pelo. Incluso el cuerpo tiene células pluripotenciales.
4.- El corazón, el cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso están prácticamente completos a los 20 días de la fecundación.
Eso son dos semanas y medio de vida intrauterina, pero antes de eso, con tan sólo 7 días , ya se habían formado las tres capas germinales embrionarias especializadas: ectodermo, que originará la epidermis, el sistema nervioso y los órganos sensoriales; el mesodermo, con las células que crearán los músculos y la sangre; y el endodermo, del que derivarán el sistema digestivo, los pulmones y la tiroides.
5.- Tan pronto como a los 16 días después de la concepción, se puede registrar el latido del corazón.
El sonido del latido del corazón de un embrión es uno de los sonidos que más emocionan a los padres, especialmente los primerizos. Y también una de las informaciones que más esconden los abortistas a las madres antes de acabar con la vida de los bebés.
6.- Con veintiocho días el niño tiene su propio flujo sanguíneo. Es completamente distinto del de su madre.
No ha pasado ni un mes desde la concepción y el niño ya tiene su propio sistema circulatorio independiente del de la madre. Esto puede tener una importancia vital en la vida de ambos, aunque sólo hay riesgo a partir del segundo embarazo y si la madre tiene Rh- y el padre Rh+; si el niño hereda el Rh+ del padre, ambas sangres pueden mezclarse en el parto y el sistema inmunológico de la madre reconocerá como extraña la sangre del bebé y puede llegar a romper sus glóbulos rojos.
7.- Seis semanas después de la concepción, se pueden registrar las ondas cerebrales del niño.
Esa actividad cerebral ha de ser estimulada ya antes del parto y cuidada con la alimentación materna, porque parte de las células nerviosas pueden perderse por falta de estimulación.
Las ondas cerebrales se detectan con los primeros movimientos fetales y se hacen más estables a las 10 semanas de vida intrauterina. ¿Sabías que las neuronas del bebé se multiplican a un ritmo de 250.000 por minuto?
8.- Cuatro semanas después de la fecundación, se puede apreciar el contorno del cerebro, las vesículas oculares y el principio de su sistema nervioso.
Un sistema nervioso que tendrá el mayor crecimiento del número de células a partir de las 20 semanas y al nacer, la mayor parte de los 100.000 millones de neuronas de un cerebro maduro están formadas.
9.- Todo el cuerpo de un bebé es sensible al tacto a las nueve semanas de gestación.
El bebé nota cuando se pone la mano sobre la tripa y, al final del embarazo es prácticamente total. En solo cinco días después de nacer termina de desarrollarse, porque es básico para el instinto de búsqueda del pezón de la madre para alimentarse.
Durante el embarazo, se puede estimular este sentido mediante caricias sobre la tripa de la madre, tocándola con los dedos en distintas posiciones, ‘respondiendo’ a las pataditas del bebé presionando suavemente la zona o pasando objetos con diferentes texturas sobre la tripa de la madre.
10.- A las ocho semanas, el niño tiene facciones únicas que ya le distinguen de cualquier otro ser humano.
Las facciones de la cara nos distinguen a unos de otros, por supuesto, pero no es lo único que cada bebé posee único antes de nacer. También las huellas dactilares y plantares, y, por supuesto, su ADN, que es único e irrepetible desde el mismo momento de la concepción.
Fuente: www.actuall.com, 26/09/2017


viernes, 27 de octubre de 2017

Educación religiosa en la escuela pública

Resultado de imagen para "enseñanza religiosa"Días atrás, el Supremo Tribunal de Brasil, por seis votos contra cinco, consideró válida la constitucionalidad de la enseñanza religiosa "confesional" en las escuelas públicas de ese país dentro del horario escolar. Cabe señalar que la Procuración General había solicitado que la enseñanza fuese "no confesional" para garantizar la laicidad estatal que establece la Constitución.
El fallo es trascendente para nosotros, pues en la Argentina se plantean similares disyuntivas. Y lo es más aún si tenemos en cuenta el fundamento de la argumentación utilizada. La sentencia es especialmente significativa porque la presidenta del Tribunal, Carmen Lúcia, quien tuvo que desempatar siendo ella defensora de la laicidad estatal, fundamentó su voto favorable a la educación religiosa en ese mismo principio de laicidad.
Según sostuvo el Supremo Tribunal de Brasil, la enseñanza religiosa "confesional" en horario escolar de manera optativa es constitucional conforme a los siguientes argumentos: no hay manera de enseñar religión si no es a partir de una confesión religiosa, distinguiendo claramente entre dogmas de fe e historia-filosofía de las religiones. Y no cabe la neutralidad en la enseñanza de esa materia.
El mismo principio de laicidad ampara esta posibilidad, dado que si el Estado se arrogase el derecho de establecer los contenidos de una religión estaría obviamente cruzando el límite de la separación entre Iglesia y Estado.
Pero, además, estaría poniendo en juego la libertad de expresión y contrariaría la natural prohibición de la censura previa si el Estado se arrogase el derecho de controlar los contenidos de una materia escolar. Así como el Estado no debería nunca regular los contenidos de otras materias, debe respetar los propios de un asunto que depende exclusivamente de cada confesión.
Resultado de imagen para "enseñanza religiosa"Por otra parte, existe un derecho subjetivo a la enseñanza religiosa como disciplina en horarios normales de dictado de clases, organizada temáticamente según los principios de cada confesión, la cual, a su vez, debe dar el aval para los profesores competentes conforme el derecho a la elección de los padres a una educación integral para sus hijos.
El referido fallo no deja dudas respecto de la constitucionalidad de la admisión de la educación religiosa como materia optativa en la escuela pública y se inscribe en el deber de tolerancia y pluralismo que rige en la sociedad brasileña y que debe ser claramente respetado por el poder público.
Vale la pena difundir estos principios en tanto son absolutamente aplicables al debate constitucional que se desarrolla en nuestro país.

martes, 17 de octubre de 2017

Reeducación grafoescritural


Qué se observa muchas veces en la escritura del niño y/o adolescentes?

Manifiesta rasgos y sentimientos de inferioridad, inseguridad, tozudez, nerviosismo, intranquilidad, tristeza, agresividad, ansiedad, timidez, etc.
Tales características originan una disgrafía (trastorno de la capacidad de escribir correctamente siguiendo el modelo caligráfico).
La disgrafía afecta a:
¤  La forma de les letras –> disgrafía motriz o caligráfica
¤  El orden y significado de las letras –> disgrafía disléxica

Disgrafía motriz o caligráfica
Afecta al grafismo en los aspectos grafomotores y altera la calidad de la escritura.
Se pueden observar trastornos en:

Resultado de imagen para disgrafía§  Tamaño de las letras
§  Forma de las letras
§  Coligamientos o uniones deficientes de les letras
§  Es incorrecto el espacio entre letras dentro de la palabra, entre palabras y entre líneas
§  Irregularidad en la velocidad escritural
§  Inclinación imperfecta de les palabras
§  Letras realizadas en un sentido inadecuado
§  Variaciones tónico-posturales del niño
§  Presión irregular


Como ayuda la reeducación escritural?
La aplicación de la reeducación grafoescritural conjuntamente con el tratamiento psicopedagógico, ayuda a los niños a resolver estas dificultades.
A menudo el desorden de la escritura está relacionado con la actitud general, por lo tanto y mediante estrategias grafoescriturales, la reeducación ayuda a modificar su comportamiento y como consecuencia se obtiene un buen rendimiento escolar.
La reeducación se lleva a cabo respetando la globalidad y singularidad del niño y/o adolescente, captando los aspectos que influyen negativamente como pueden ser la ansiedad, la inhibición o retraimiento, la angustia o ansiedad, la agresividad, la inseguridad, etc., y modificarlos de manera graduada y progresiva a través de estrategias grafoescriturales y creativas.

Resultado de imagen para disgrafíaLa reeducación de la escritura produce:
§  un fortalecimiento de la voluntad
§  del sentido del orden
§  mejora la atención
§  progresos en la grafía.
Reeducar la escritura es conseguir con un poco esfuerzo y energía, resultados muy valiosos y gratificantes.


Fuente: http://www.mesgrafo.com

viernes, 6 de octubre de 2017

Nuestra Señora del Rosario y de las Victorias

7 de octubre, fiesta de “Nuestra Señora del Rosario”, también conocida por el título de “Nuestra Señora de las Victorias”.

Esta fiesta fue instituida por el Papa San Pío V, en acción de gracias por la gran victoria naval sobre los turcos en la batalla de Lepanto. .En este día en el año 1571, fue otorgado el favor por el rezo del Rosario. Esta victoria salvó a Europa de ser invadida por las fuerzas del Islam.

LA SITUACIÓN CON LOS MUSULMANES TURCOS OTOMANOS
En 1566 ascendió a la Cátedra de San Pedro San Pío V.
La Cristiandad enfrentaba entonces un enorme peligro. Hacía un siglo que Constantinopla, la puerta de Europa, había caído en poder de los musulmanes otomanos [nombre del imperio turco].
La flota otomana era casi la dueña del Mediterráneo, asolando constantemente las costas de los países cristianos.
Solimán II, llamado El Magnífico, había jurado que no descansaría hasta conquistar Roma y entrar a caballo en la basílica de San Pedro.
Apenas un año antes, la isla de Malta se pudo defender heroicamente de los moros, gracias al generoso arrojo de los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, llamados por los infieles de “escorpiones del Mediterráneo”, hoy conocida como la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de Malta.
Ese mismo año de 1566, Alí Pachá, el mismo general que comandara la ofensiva otomana en Malta, capturó la isla de Chios. Era la última posesión genovesa al este del Mediterráneo y por medio de una traición hizo asesinar a la familia Giustiniani que la gobernaba en ese tiempo.
Algunos meses después, Solimán lideró un enorme ejército, adentrándose en los Balcanes.
Afortunadamente, la tenaz resistencia del Conde Zriny detuvo al sultán, quien halló la muerte en las montañas húngaras, sin poder llegar a Viena, que era su meta inmediata.
Selim II, conocido como el borracho por su vicio a la bebida, ascendió al trono en Constantinopla, habiendo antes eliminado a todos los rivales de su familia y planeando el próximo ataque al continente cristiano.
Los musulmanes ya habían arrasado con la cristiandad en el norte de África, en el medio oriente y otras regiones. España y Portugal se habían librado después ocho siglos de lucha. Pero la amenaza se cernía una vez más sobre toda Europa. Los musulmanes turcos se preparaban para dominarla y acabar con el Cristianismo.
La situación para los cristianos era desesperada.
Italia se encontraba desolada por una hambruna, el arsenal de Venecia estaba devastado por un incendio y el cristianismo estaba pagando el duro precio de la Reforma.

LA INTERVENCIÓN DEL PAPA SAN PIO V
En toda Europa sólo el Papa San Pío V percibía el grave peligro que se cernía sobre la Cristiandad. Y fue él quien ideó la única salida posible para el continente amenazado. San Pío V mandó redoblar las oraciones en todos los conventos y monasterios. .Y él mismo trató de llevar su porción de la carga duplicando sus acostumbrados ejercicios de piedad y mortificación, en particular el rezo del Santo Rosario.
A fines de 1569 llegó a Constantinopla la noticia de que el arsenal veneciano había sido destruido por un incendio y, debido a una mala cosecha, la península estaba amenazada por el hambre.
Selim II rompe entonces la paz y envía un ultimátum: o Venecia entregaba una de sus posesiones más queridas: Chipre, al este del Mediterráneo, o era la guerra.
Esto fue lo que al fin movió a España y Venecia (esta última era evidentemente la que más tenía que perder con el avance turco) a atender los llamados del Papa, aunque las desavenencias y rivalidades entre estas potencias hacían muy difícil cualquier negociación.
A pesar de su temperamento fogoso, S. Pío V intervenía con una paciencia y cordura heroicas.
Durante estos largos y angustiosos meses, la poderosa personalidad del Papa barrió con todos los obstáculos y forzó una decisión.
Aunque estaba enfermo y sufría constantemente de dolores insoportables, el indómito Pontífice finalmente llegó a un acuerdo con estos gobiernos.
Según el tratado, la elección del comandante general estaba reservada al Papa. San Pío V entró un día a su capilla para celebrar el Santo Sacrifico de la Misa. Cuando llegó al evangelio de San Juan, empezó a leer, “Fuit homo missus a Deos, cui nomen erat Joannes” (“Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan”). Volvió su rostro hacia la Virgen, hizo una pausa y se dio cuenta, por inspiración divina, de que el comandante de la Cruzada debía ser Don Juan de Austria.
Por fin se ratificó la alianza en mayo del 1571.
El ejército contaba con 20,000 buenos soldados, además de marineros.
La flota tenía 101 galeones y otros barcos más pequeños.
El Papa envió su bendición apostólica y predijo la victoria.
Ordenó además que sacara a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender al Señor.
San Pío V, era miembro de la Orden de Santo Domingo, y consciente del poder de la devoción al Rosario. Pidió a toda la Cristiandad que lo rezara y que hiciera ayuno, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro.
LA PARTIDA Y LA BÚSQUEDA
El Papa envió a España el estandarte de la Liga: era un damasco de seda azul con la imagen del Crucificado. Tenía a los pies las armas del Papa, de España, de Venecia y de Don Juan.
El Papa envió además, con el Nuncio, una astilla de la Santa y Verdadera Cruz para cada una de las naves capitanas. Y concedió a todos los miembros de la expedición las mismas indulgencias propias de las cruzadas.
Don Juan de Austria prohibió la presencia de mujeres a bordo y decretó pena de muerte para los blasfemadores.. Algunos días antes de la partida, los 81 mil soldados y marineros ayunaron durante tres jornadas.. Luego se confesaron y recibieron la Sagrada Comunión, haciendo lo mismo los condenados que remaban en las galeras.
Un ambiente de Cruzada se vivía nuevamente en Europa y un renovado celo por la gloria de Dios brillaba en los que iban para el combate.
El 15 de setiembre, la mayor flota católica jamás reunida zarpó de Messina, en Sicilia, para ir en busca de la flota musulmana liderada por el cuñado del Sultán, Alí Pasha.
Diez días más tarde llegaron a Corfu, cerca de la costa noroeste de Grecia.
Los turcos habían arrasado el lugar el mes anterior y dejaron sus usuales cartas de presentación: iglesias reducidas a cenizas, crucifijos rotos, cuerpos destrozados de sacerdotes, mujeres y niños.
El 6 de Octubre llegaron las exasperantes noticias de que la Cristiandad había sufrido otra cruel humillación de los otomanos.
Chipre, la joya de las posesiones insulares remotas de Venecia, había sido atacada el año anterior. La capital cercada, Nicosia, había caído rápidamente, y sus 20 mil sobrevivientes habían sido liquidados.
Los ánimos estaban bastante caldeados, cuando al fin llegó la noticia esperada: “¡Alí Pashá está en Lepanto!”.
  
LA BATALLA DE LEPANTO
Poco antes del amanecer del 7 de Octubre la Liga Cristiana encontró a la flota turca anclada en el puerto de Lepanto.
Al ver los turcos a los cristianos, fortalecieron sus tropas y salieron en orden de batalla.
Los turcos poseían la flota más poderosa del mundo, contaban con 300 galeras, además tenían miles de cristianos esclavos de remeros.. Los cristianos estaban en gran desventaja siendo su flota mucho mas pequeña. Pero poseían un arma insuperable: el Santo Rosario.. En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario.
La línea de combate era de 2 kilómetros y medio.
A la armada cristiana se le dificultaban los movimientos por las rocas y escollos, y un viento fuerte que le era contrario.
La más numerosa escuadra turca, tenía facilidad de movimiento en el ancho golfo y el viento la favorecía grandemente.
Mientras tanto, miles de cristianos en todo el mundo dirigían su plegaria a la Santísima Virgen con el rosario en mano, para que ayudara a los cristianos en aquella batalla decisiva.
Don Juan dio la señal de batalla enarbolando la bandera enviada por el Papa con la imagen de Cristo crucificado y de la Virgen y se santiguó. Los generales cristianos animaron a sus soldados y dieron la señal para rezar. Los soldados cayeron de rodillas ante el crucifijo y continuaron en esa postura de oración ferviente hasta que las flotas se aproximaron.
Los turcos se lanzaron sobre los cristianos con gran rapidez, pues el viento les era muy favorable, especialmente siendo superiores en número y en el ancho de su línea.
Pero el viento que era muy fuerte, se calmó justo al comenzar la batalla. Pronto el viento comenzó en la otra dirección, ahora favorable a los cristianos. El humo y el fuego de la artillería se iban sobre el enemigo, casi cegándolos y al fin agotándolos.
La batalla fue terrible y sangrienta. Después de tres horas de lucha, el ala izquierda cristiana, bajo Barbarigo, logró hundir el galeón de Siroch. Su pérdida desanimó a su escuadrón y, presionado por los venecianos, se retiró hacia la costa.
Don Juan, viendo esta ventaja, redobló el fuego, matando a Alí, el general turco, abordó su galeón, bajó su bandera y gritó: ¡victoria!
Los cristianos procedieron a devastar el centro.
La batalla duró desde alrededor de las 6 de la mañana hasta la noche, cuando la oscuridad y aguas picadas obligaron a los cristianos a buscar refugio.
Finalmente, Don Juan, con un gran sable en una mano y un hacha en la otra, lideró una embestida contra la Sultana que terminó con la muerte de Alí Pashá.
Los turcos estaban derrotados y el pánico se apoderó rápidamente entre sus huestes a partir del momento en que el estandarte de Cristo comenzó a flamear en la Sultana.
Finalizada la batalla, algunos islamistas, prisioneros de los católicos, confesaron que una brillante y majestuosa Señora había aparecido en el cielo, amenazándolos e inspirándoles un gran miedo.
La batalla, que por un momento había parecido favorable a los turcos, se revirtió. Estos huían ahora desordenadamente, dejando tras de sí sus propios escombros y a los cristianos victoriosos.

EN LA RETAGUARDIA
El Papa Pío V, desde el Vaticano, no cesó de pedirle a Dios, con manos elevadas como Moisés.
Durante la batalla se hizo procesión del rosario en la iglesia de Minerva en la que se pedía por la victoria.
El Papa estaba conversando con algunos cardenales pero, de repente los dejó.
Se quedó algún tiempo con sus ojos fijos en el cielo y cerrando el marco de la ventana dijo: “No es hora de hablar mas sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las armas cristianas”.
Las autoridades después compararon el preciso momento de las palabras del Papa Pío V con los registros de la batalla y encontraron que concordaban de forma precisa.
Dios, que en su justicia había permitido que parte de las naciones cristianas cayeran bajo la opresión turca, impuso aquel día un límite y no permitió que el cristianismo desapareciera.
El Dios que pone límites a las aguas y conoce cada grano de arena, escuchó la oración y manifestó su poder salvador.

En gratitud perpetua a Dios por la victoria, el Papa Pío V instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias, después conocida como la fiesta del Rosario y a las letanías de Nuestra Señora añadió “Auxilio de los cristianos”.
El senado veneciano coloca debajo del cuadro que representa la batalla la siguiente frase: “Non virtus, non arma, non duces, sed Maria Rosarii Victores nos fecit”; “Ni las tropas, ni las armas, ni los comandantes, sino la Virgen María del Rosario es la que nos dio la victoria”.
En 1573, el Papa Gregorio XIII le cambió el nombre a la fiesta, por el de Nuestra Señora del Rosario.
El Papa Clemente XI extendió la fiesta del Santo Rosario a toda la Iglesia de Occidente, en 1716 (el mismo Papa canonizó al Papa Pío V en 1712).
El Papa Benedicto XIII la introdujo en el Breviario Romano.
Y San Pío X la fijó en el 7 de Octubre y afirmó: “Dénme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo”.


Fuente: Extractado de;  http://forosdelavirgen.org/325/nuestra-senora-del-rosario-fiesta-universal-7-de-octubre/