jueves, 12 de mayo de 2016

PÁGINAS INOLVIDABLES

“... y si, además, me dijerais: «Ahora, Sócrates, no vamos a hacer caso a Anito, sino que te dejamos libre, a condición, sin embargo, de que no gastes ya más tiempo en esta búsqueda y de que no filosofes, y si eres sorprendido haciendo aún esto, morirás»; si, en efecto, como dije, me dejarais libre con esta condición, yo os diría: «Yo, atenienses, os aprecio y os quiero, pero voy a obedecer al dios más que a vosotros y, mientras aliente y sea capaz, es seguro que no dejaré de filosofar, de exhortaros y de hacer manifestaciones al que de vosotros vaya encontrando, diciéndole lo que acostumbro: "Mi buen amigo, siendo ateniense, de la ciudad más grande y más prestigiada en sabiduría y poder, no te avergüenzas de preocuparte de cómo tendrás las mayores riquezas y la mayor fama y los mayores honores, y, en cambio no te preocupas ni te interesas por la inteligencia, la verdad y por cómo tu alma va a ser lo mejor posible?"»
Y si alguno de vosotros discute y dice que se preocupa, no pienso dejarlo al momento y marcharme, sino que le voy a interrogar, a examinar y a refutar, y, si me parece que no ha adquirido la virtud y dice que sí, le reprocharé que tiene en menos lo digno de más y tiene en mucho lo que vale poco. Haré esto con el que me encuentre, joven o viejo, forastero o ciudadano, y más con los ciudadanos por cuanto más próximos estáis a mí por origen. Pues, esto lo manda el dios, sabedlo bien, y yo creo que todavía no os ha surgido mayor bien en la ciudad que mi servicio al dios. En efecto, voy por todas partes sin hacer otra cosa que intentar persuadiros, a jóvenes y viejos, a no ocuparos ni de los cuerpos ni de los bienes antes que del alma ni con tanto afán, a fin de que ésta sea lo mejor posible, diciéndoos: «No sale de las riquezas la virtud para los hombres, sino de la virtud, las riquezas y todos los otros bienes, tanto los privados como los públicos. Si corrompo a los jóvenes al decir tales palabras, éstas serían dañinas. Pero si alguien afirma que yo digo otras cosas, no dice verdad.»

A esto yo añadiría: «Atenienses, haced caso o no a Anito, dejadme o no en libertad, en la idea de que no voy a hacer otra cosa, aunque hubiera de morir muchas veces.» 


 PLATÓN, Apología de Sócrates, 29c-30c. en PLATÓN, Diálogos I,Gredos, Madrid, 1981, pp. 167-169.
Muerte de Sócrates- J-L. David- Metropolitan Museum, NY.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Hipotecando el futuro

“Se reciben de profesores sin competencias para dar clase”
Entrevista al autor de "(De)formación docente", el nuevo libro de Gonzalo Santos.

(De)formación docente: apuntes dispersos,  es un recorrido por los institutos del conurbano bonaerense donde se forman los futuros profesores de primaria y secundaria que debería encender todas las alarmas.
Gonzalo Santos

Se trata del segundo libro –o segunda catarsis- del escritor Gonzalo Santos, después del imperdible En las escuelas. Una excursión a los colegios públicos del GBA. Luego de esa frustrada experiencia en secundarios del Gran Buenos Aires, Santos decidió que sería mejor buscar horas cátedra en los institutos de formación docente, donde los alumnos –futuros maestros- estarían motivados para aprender y él no tendría que desgastarse intentando crear un mínimo clima de aprendizaje a riesgo de recibir una trompada de algún adolescente desmotivado y sin el menor sentido de respeto a la autoridad, como le había sucedido antes.

Poco tiempo bastó para sacarlo de la ilusión: la misma indisciplina, el mismo facilismo, la misma confusión entre inclusión y compasión traspasan ya los límites de primaria y secundaria y contaminan la educación terciaria.
Tarde o temprano iba a suceder: las generaciones mal-formadas por una escuela secundaria en crisis ya están llegando a los niveles superiores de enseñanza con todas sus falencias a cuestas. En los Profesorados no hay cupo; sería "discriminar”. […]
En esas condiciones se monta lo que él llama el gran simulacro: unos hacen que enseñan y otros hacen que estudian. "De todas las idioteces que se cometieron, tal vez la más grave fue llevar esa falsa inclusión también a los profesorados", dice Santos.
Cúpulas directivas imbuidas "de ese tipo de kirchnerismo que confunde inclusión con facilismo, educación popular con pedagogía de la compasión, calidad educativa con 'caridad educativa' empezaron a mandar todas las semanas correos con las últimas bajadas de línea del Ministerio, con frases de Gramsci...". […]
Víctimas de este simulacro son los supuestos beneficiarios del mismo. Porque sólo la educación de calidad, de excelencia, es la que permite borrar las diferencias de cuna. Lo contrario es una estafa: y el resultado son futuros docentes que no pueden presentar un trabajo académico, que ignoran que copiar y pegar no equivale a redactar y que en muchos casos ni siquiera tienen una sintaxis y una ortografía mínimamente correctas. […]
—Usted había escrito un primer libro, anterior a éste, En las escuelas. Una excursión a los colegios públicos del GBA, sobre la docencia en secundarios bonaerenses, experiencia durante la cual descubrió que no existía clima de aprendizaje, ni casi posibilidad de transmitir conocimientos en forma más o menos sistemática, y entonces decidió ir a trabajar como profesor en los institutos donde se forman los futuros docentes. ¿Qué pasó entonces?
—Es lo que cuento en mi nuevo libro. Advierto que a veces hay problemas bastante similares a los que uno tiene en secundaria, incluso de conducta, yo trabajo en los primeros años y tengo problemas aun de ese tipo, de conducta, pero creo que la principal dificultad es cómo llegan los alumnos a los profesorados y a las universidades también; se nota mucho el déficit en la formación secundaria, algo que para mí, aunque hay muchas variables, tiene que ver en buena parte con los cambios pedagógicos que se han venido dando en los últimos años, con muy malos resultados. Yo doy Taller de Lectura y Escritura y trato de enseñar a escribir textos académicos, a entenderlos, y me encuentro con alumnos que tienen de 30 a 40 errores de ortografía por página, que no escriben con una sintaxis aceptable...
—Recordemos que son alumnos de Profesorados...
—...futuros docentes...
—Yo creo que es consecuencia de las pedagogías que insistían en que el alumno tiene que aprender a escribir textos, porque uno no produce oraciones, no trabaja con las palabras individualmente, en abstracto, sino que produce enunciados. Se insistió mucho con eso y el resultado fue que no sólo los alumnos no pueden producir textos, sino que tampoco construyen oraciones correctas ni pueden poner el acento a las palabras. Ha dado malos resultados y ahora tenemos que ver la forma no de volver atrás sino de buscar algún equilibrio. Como pasa con el tema de la memorización o la clase expositiva del profesor: hay un montón de cosas bastardeadas por la pedagogía de hoy, quizá porque hubo un exceso en otro momento, un exceso del aprendizaje de memoria, de la clase expositiva, pero son herramientas a las que habría que volver, de vez en cuando por lo menos.
—Es grave que aspirantes a docentes lleguen a los profesorados con esos déficits. Pero usted denuncia algo más grave aún y es que avanzan en la carrera a pesar de todo.
—Avanzan, sí, pasa lo mismo que en la secundaria. Hace poco hubo un caso muy conocido de una maestra que aprobó a la alumna que no sabía la materia, pero eso que apareció como excepcional es lo que pasa siempre, sólo que no tiene repercusión mediática. Esa no es una forma de ayudar, ayudar sería pedir una prórroga, darle los libros, acompañarla. A mí me pasó una vez con un chico que tenía que ir a cartonear, no tenía tiempo para estudiar, y en diciembre yo le dije "te ayudo, no te puedo aprobar, vengo fuera de hora incluso"; eso es ayudarlo. Lo otro es hacer caridad para poder dormir tranquilo tal vez, pero no es realmente una ayuda. Y en los profesorados pasa algo parecido. Son tantos los alumnos que llegan y con tantos déficits, que uno invariablemente va bajando el nivel, a veces sin darse cuenta. Se terminan recibiendo de profesores y quizás no tienen las competencias para dar clases. De todas maneras en los profesorados están los diseños curriculares, que fueron pensados por la pedagogía y son diseños que cada vez tienen menos contenidos específicos, es decir que los docentes transitan la carrera, se reciben y tienen muy pocos conocimientos de la materia o especialidad que eligieron.

—Usted denuncia un simulacro en las escuelas, y también en los profesorados ¿en qué consiste?
—En profesores que terminan, o que terminamos, no me excluyo de esto, certificando que el alumno tiene competencias que en definitiva no tiene y eso se termina viendo en los profesorados o cuando llegan a las universidades: no pueden aprobar materias, es evidente que detrás hubo gente certificando que tenían competencias que no tenían. Quizás para no tener problemas. Hay mucha presión a veces en las escuelas, los inspectores presionan a los directivos y es una cadena infinita y esas presiones repercuten en el profesor, en el aula, y cuando llega diciembre lo que a veces se escucha es: "decime lo que sepas, no importa el contenido que fuimos viendo en el año", y uno le va arrancando las palabras al alumno y lo termina aprobando. Hay que tratar de no hacerlo...
—Pero hay un contexto que lo impide, denuncia usted en el libro, porque si un profesor reprueba a muchos alumnos, el problema lo tiene él...
—Sí, yo tuve muchos problemas por eso, por cursos en los que tenía muchos desaprobados y enseguida venían a cuestionarme: "¿Usted qué estuvo haciendo, qué estrategias empleó?" O directamente me acusaban de no haber empleado las estrategias adecuadas, sin mirar una clase mía, ni las carpetas de los alumnos. Se presupone que el problema es del profesor, pero hay muchas variables que considerar, no se puede sacar una conclusión de esa naturaleza.
—Esa presión ¿tiene también un componente ideológico, una estrategia de las autoridades?
Yo creo que el gobierno anterior ha confundido la inclusión con facilismo: hizo que los chicos entren al aula y no se ha preocupado mucho en generar un orden, estrategias, coordinación en el equipo docente para lograr aprendizajes. Los puso en el aula, lo que está muy bien. Es un avance, pero después no hubo aprendizajes significativos. Sobre todo en las escuelas públicas del Gran Buenos Aires. Y por lo que me cuentan en otras provincias ha pasado algo similar. Se profundizó algo que ya estaba, porque esto tampoco es un fenómeno argentino, pasa en muchos lugares, pero acá se profundizó mucho en los últimos años.
—El resultado es que en vez de incluir puede pasar lo contrario, porque cada vez más se separa un pequeño núcleo de colegios y universidades prestigiosas y el resto queda más y más retrasado respecto de esa enseñanza de elite.
—Sí, en la práctica hay escuelas que son para pobres y escuelas que son para ricos y escuelas donde se sabe que se aprende y escuelas donde se sabe que no se va a aprender y se agrava la segmentación que viene ya de la época de la dictadura. Eso se ha profundizado mucho. Y cada vez hay más chicos de menos recursos a los que no les estamos dando la posibilidad de salir de ese lugar que están ocupando, como esa chica que tenía que ir a trabajar al campo de frutilla; no se le está dando la posibilidad de salir, la están condenando a ese lugar. Por eso me parece que, sobre todo con los chicos de menores recursos, hay que trabajar mucho con el aprendizaje, no dejarlos en el aula y darles un certificado porque no les va a servir para nada eso si no saben. Hay que trabajar muchísimo con ellos.
—Usted descubrió también en un terciario que no se penalizaba el "copiar y pegar"...
—Es algo naturalizado. Es una práctica muy común que viene del secundario. A veces cuando uno pide un trabajo práctico, los alumnos van a Internet y sacan fragmentos de distintos sitios y los ponen en el trabajo sin citar la fuente. Es una práctica que los profesores quizá se acostumbraron a no corregir o no buscaron en Internet, y eso se fue arrastrando y pasa incluso en los profesorados. Yo tuve un curso en un profesorado donde pedí un trabajo práctico y todas las alumnas se copiaron de Internet. Y no entendían que estaba mal. Yo les decía que no está mal citar de Internet pero hay que citar, armar un texto, poner la bibliografía y no lo entendían. Y como esa hay otras prácticas malas que están naturalizadas y que se arrastran a los profesorados y a las universidades también. […]
—Usted cuenta en este libro que cuando publicó En las escuelas, muchos docentes le escribieron, la mayoría identificándose con su problemática. ¿Qué responsabilidad les cabe a los sindicatos en esto? Porque no se los escucha jamás referirse a estos temas.
—No, lo que se discute es el sueldo, la paritaria, lo que es lógico con la inflación que hay, pero tendrían que haber discutido estas otras cosas también. Las condiciones de trabajo poco dignas, ¿cuándo las discutieron? Y si las discutieron, nosotros no nos enteramos, porque no hubo cambios en esa dirección. El tema de la infraestructura, ¿quién reclamó por eso? Hubo reclamos muy tibios y las escuelas se caen a pedazos en provincia y eso no se reclamó.
—¿Y por el constante empobrecimiento de los contenidos? ¿Por la falta de rigor en la enseñanza?, ¿de disciplina? De eso no hablan jamás los sindicatos.
—No les preocupa a los sindicatos ni a buena parte de la sociedad tampoco. Esa es la realidad, como dice (Guillermo) Jaim Echeverry la educación a veces no le importa a nadie y si no le importa a nadie es muy difícil que se produzcan cambios dentro del aula. Es un problema que trasciende el aula. El problema educativo en Argentina es más social que educativo. Tiene que ver con la desvalorización del conocimiento, del docente y muchas otras cosas.


Extractado de:

lunes, 9 de mayo de 2016

Conocimiento y pecado: el pecado de Adán



"El primer hombre pecó principalmente apeteciendo la semejanza de Dios en cuanto a la ciencia del bien y del mal, como le sugirió la serpiente: a saber, que por virtud de la propia naturaleza determinara por sí qué fuera bueno y qué fuera malo." Apeteció por tanto, una "suficiencia y autonomía" propia de Dios, quien, con su ley eterna, fija a las criaturas sus límites y, en cambio, no permite que éstas fijen sus propios límites. Estaba implicado en el pecado de Adán la constitución del orden de la moralidad y de la felicidad. El hombre sería la regla para el hombre. El orden sobrenatural dependería entonces del hombre mismo. Aquí estaban implicados la herejía pelagiana, el naturalismo y el humanismo de la edad moderna. El hombre, arrogándose atributos divinos de legislador supremo. Por esto, el pecado de Adán fue de soberbia. Y la soberbia se opone a la humildad y la obediencia de Cristo que se humilla hasta las bajezas de la cruz. (Fil 2, 8)
El pecado de Adán fue un pecado de gnosis, de conocimiento. Querer conocer desordenadamente lo que sólo puede conocer Dios. El pecado radicó dentro de la voluntad, pero con respecto a un acto de conocimiento. Y este conocimiento era un acto privativo de Dios. El hombre quería gozar de una prerrogativa divina en el conocer, o sea, la de constituir el orden de la moralidad y de la ley. Tal acto de gnosis, al adjudicar al hombre un atributo divino, hacía del hombre, Dios. El hombre rechazaba toda trascendencia y se mantenía en la más absoluta inmanencia de lo humano.


Fuente: Meinvielle, Julio (2013) De la cábala al progresismo. Segni: EDIVI. p. 55.



jueves, 5 de mayo de 2016

Así se pervierte a los niños

Padres y Responsables de escuelas: ¡es hora de tomar conciencia y reaccionar!

Agradecemos a “Family Watch International” la producción y traducción de este video ante las pretensiones, ideologización y arrogancia del Estado y sus sistemas educativos. https://vimeo.com/161274559

lunes, 2 de mayo de 2016

Para escépticos y relativistas

No me impongas tu verdad


        Los relativistas y los escépticos consideran que aceptar cualquier creencia es algo servil, una torpe esclavitud que coarta la libertad de pensamiento e impide una forma de pensar elevada e independiente.
        Sin embargo -como decía C. S. Lewis-, aunque un hombre afirme no creer en la realidad del bien y del mal, le veremos contradecirse inmediatamente en la vida práctica. Por ejemplo, una persona puede no cumplir su palabra o no respetar lo acordado, arguyendo que no tiene importancia y que cada uno ha de organizar su vida sin pensar en teorías. Pero lo más probable es que no tarde mucho en argumentar, refiriéndose a otra persona, que es indigno que haya incumplido con él sus promesas.
        Cuando los defensores del relativismo hablan en defensa de sus derechos, suelen desprenderse de todo su relativismo moral y condenar con rotundidad la objetiva inmoralidad de quien pretenda causarle daño. Y si alguien les roba la cartera, o les da una bofetada, lo más probable es que olviden su relativismo y aseguren -sin relativismo ninguno- que eso está muy mal, diga lo que diga quien sea (sobre todo si lo dice el ladrón o agresor correspondiente). Porque si la palabra dada no tiene importancia, o si no existen cosas tales como el bien y el mal, o si no existe una ley natural, ¿cuál es la diferencia entre algo justo o injusto? ¿Acaso no se contradicen al mostrar que, digan lo que digan, en la vida práctica reconocen que hay una ley de la naturaleza humana?
        El relativismo, al no tener una referencia clara a la verdad, lleva a la confusión global de lo que está bien y lo que está mal. Si se analizan con un poco de detalle sus argumentaciones, es fácil advertir -como explica Peter Kreeft- que casi todas suelen refutarse a sí mismas:
        "La verdad no es universal" (¿excepto esta verdad?).

        "Nadie puede conocer la verdad" (salvo tú, por lo que parece).

        "La verdad es incierta" (¿es incierto también lo que tú dices?).

        "Todas las generalizaciones son falsas" (¿esta también?).

        "No puedes ser dogmático" (con esta misma afirmación estás demostrando ser bastante dogmático).
        "No me impongas tu verdad" (tú me estás imponiendo ahora tus verdades).
        "No hay absolutos" (¿absolutamente?).
        "La verdad solo es opinión" (tu opinión, por lo que veo).

        Etcétera ad nauseam.



Alfonso Aguiló


Fuente: www.interrogantes.net

miércoles, 27 de abril de 2016

Para el debate: Colegios ¿diferenciados o mixtos?



C. FOMINAYA / M. SETIÉN

«En Inglaterra los colegios con mejores notas son los que practican una educación diferenciada»


La mayoría de los colegios españoles son mixtos, pero últimamente se están levantando voces que reclaman la educación segregada a todos los niveles educativos y en todas las opciones escolares. Hoy por hoy, este tipo de educación sólo es posible en determinados centros privados. Hemos pedido a dos expertos que defiendan sus posturas, una a favor y otra en contra de la educación diferenciada, y esto es lo que nos han dicho:
A favor
Para Gregorio Luri, filósofo y autor de «Mejor Educados», en España es «políticamente correcto hablar mal de la educación diferenciada», mientras aconseja preguntarse por qué en países como Inglaterra los colegios con mejores notas son «los que practican este tipo de segregación». No solo eso, prosigue. «Ocurre lo mismo en Estados Unidos, Nueva Zelanda, Reino Unido, Francia, Alemania, Austria, Suecia... países donde casualmente muchas feministas y mujeres socialdemócratas son partidarias de este tipo de educación». Luri ofrece más razones para pensar que la «educación diferenciada no es un exabrupto»:
1. En España, la diferencia de resultados entre chicas se pone de manifiesto sobre todo en el fracaso escolar. Los chicos fracasan más que las chicas. De cada 150.000 jóvenes que salen anualmente sin cualificación del sistema educativo, 100.000 son chicos.
2. El 49% de los niños y el 26% de las niñas repiten algún curso de ESO.
3. Según los informes PISA, las chicas españolas tienen una ventaja de 35 puntos sobre los niños en escritura, lengua y comprensión lectora, pero una desventaja de 9 puntos en matemáticas. En todos los países de la OCDE, excepto Corea, las chicas leen por placer más que los chicos. Como al mismo tiempo los chicos cada vez encuentran menos placer en la lectura, las diferencias entre chicos y chicas en comprensión lectora son cada vez mayores.
4. El porcentaje de chicas con título de bachillerato es 12 puntos superior al de los chicos.
5. El 80% de los conflictos disciplinarios en la enseñanza secundaria está protagonizado por chicos. Como el comportamiento de un alumno en clase juega a su favor o en su contra en la evolución, ser movido no ayuda a obtener las mejores notas.
6. Mayoritariamente, las chicas prefieren carreras relacionadas con la salud y la educación. Los chicos, con la informática, la ingeniería y la mecánica. Hay especialidades en las que apenas hay chicas (mecánica del automóvil, electricidad, electrónica, actividades marítimo-pesqueras, informática, actividades agrarias) Sólo el 5% de las chicas de los países de la OCDE aspira a una carrera de ingeniería o informática.

7. Tomados globalmente, los chicos parecen preferir trabajar con cosas, y las chicas, con personas.
8. Una comisión del Parlamento británico (Boy's Reading Commission) ha urgido a los profesores a seleccionar textos de lectura que estimulen especialmente a los chicos. En España nos parece machista defender los intereses de los chicos.

En contra
Verónica Dans Rodríguez, maestra de primaria en el colegio público Los Ángeles de Torrelodones afirma que «desde que nacemos estamos aprendiendo a convivir; empezamos con nuestros padres. Estos se esmeran en inculcarnos cómo convivir, compartir, jugar, estar y estudiar con nuestros hermanos. En cada reunión familiar a la que vamos estamos conviviendo: niños con mayores, mayores con ancianos, tíos con primos, abuelos y nietos. Vamos al parque para jugar y aprender a convivir con otros niños. En general, nuestra vida está basada en la convivencia de unos con otros»
Desde su experiencia con niños de la etapa primaria se pregunta «¿cómo vamos a sesgar la educación separando a los niños en la mayor y mejor experiencia de convivencia que nosotros mismos hemos organizado?¿Cómo vamos a enseñarle a los niños la realidad de la historia, de la filosofía, la lengua, las matemáticas, si les colocamos en una situación completamente alejada de nuestra realidad cotidiana que es la convivencia entre hombres y mujeres? ¿Cómo les vamos a enseñar a convivir entre ellos durante las distintas etapas de la vida si les hemos vetado la oportunidad de ponerlo en práctica a diario en el periodo de aprendizaje por excelencia que es el colegio? El colegio nos enseña también a convivir, a relacionarnos entre iguales y distintos. En definitiva, a convivir».

Fuente: ABC, Madrid, 22-3-2016

lunes, 25 de abril de 2016

Caminos de la verdad: la pasión por el estudio y los buenos ejemplos

La conversión del Rabino David Paul Drach

 David Paul Drach (nació en Estrasburgo el 6 de marzo 1791; falleció a finales de enero de 1868, en Roma) se convirtió al catolicismo siendo rabino, y fue bibliotecario de la Congregación para la Propagación de la Fe en el Vaticano.

Hijo de Moisés Drach y Feyel Weiler, nació el 6 de marzo 1791 en un pueblo cerca de Estrasburgo. Fue educado primero por su padre, un renombrado erudito en hebreo y en el estudio del Talmud.
Sus estudios
A la edad de doce Drach entró en la primera división de la yeshivá (escuela talmúdica) de Edendorf cerca de Estrasburgo. Su paso por esta yeshivá fue brillante: este estudio, que usualmente tenía una duración de tres años, él lo completó en un año solamente, y pasó a la segunda división de la escuela talmúdica en Bischheim al año siguiente.
Finalmente se graduó en Westhofen en dieciocho meses y luego se matriculó para ser admitido como maestro del Talmud.

Con sólo dieciséis años de edad, aceptó el cargo de instructor en Rappoltsweiler, donde permaneció tres años. En 1809 fue nombrado rabino y doctor de la ley y se trasladó a Colmar, donde se dedicó al estudio de las ciencias seculares, a lo cual ya había aplicado formalmente durante sus estudios del Talmud.


Como rabino
Sin el permiso de su padre, en 1811, se trasladó a París, donde lo convocaron a ocupar una posición destacada en el Consistorio Central Israelita de Francia y al mismo tiempo cumplió funciones de tutor en una familia judía.

Debido a los resultados de su método de enseñanza por induccción, hubo familias cristianas que también le confiaron el cuidado de sus hijos.

En una ocasión escribió: "Conmovido por los ejemplos edificantes de la piedad católica, continuamente se ha promovido mi propia salvación, y la tendencia hacia el cristianismo, nacida durante mi juventud, adquirió tal fuerza que no resistí más."
En 1821 comenzó el proyecto para restaurar el texto hebreo de la Torá de acuerdo a la Septuaginta (la primera traducción de la Biblia hebrea, en griego), convencido de que la traducción griega es más auténtica que la original en hebreo. Durante dos años trabajó en este estudio, consultando incluso los textos cristianos. Informado de esta aproximación poco usual según la línea de la tradición judía, el rabino Cologna le prohibió continuar con este enfoque con la amenaza de excomunión. Fueron justamente estos estudios los que dieron lugar a su creencia incuestionable en la divinidad y el carácter mesiánico de Jesucristo.
Su conversión
Así fue como el Jueves Santo de 1823, renunció el Judaísmo en la presencia del Arzobispo Quélen, en París, fue bautizado al siguiente el sábado (Sábado Santo), y en domingo de Pascua por la mañana, recibió la primeraComunión y el Sacramento de la Confirmación. Pasó a llamarse Paul-Louis Bernard Drach después de su bautismo.

Sus dos hijas y su pequeño hijo también fueron bautizados. Él estaba casado con Sara Deutz, que había nacido en octubre 1794 en Oberwesel, Alemania. Sara Deutz era hija de Judith Bermann y el rabino Emanuel Deutz, ni más ni menos que el Gran Rabino de París.

Su esposa, el único miembro judío que quedaba en la familia, probablemente influenciada por sus padres, dejó la casa y se llevó a sus niños. Regresaron, sin embargo, después de dos años.


Su vida en el Roma
En 1827, Drach se viajó a Roma, donde fue nombrado bibliotecario de la Congregación para la Propagación de la Fe (1830) en el mismísimo Vaticano, cargo que ocupó en su muerte. Allí ganó el título de Caballero papal.
Después de su bautismo, sin renegar nunca de su pertenencia al pueblo judío, David Paul Drach manifestó el fuerte deseo de convertir Judíos al catolicismo:
"No puedo renunciar a una nación a la que siempre perteneceré según la carne"
(David Paul Drach - La armonía entre la Iglesia y la Sinagoga ..., Tomo 1, p. 29)
Fallece a los 76 años de edad en Roma.
Su Legado
Su hijo, el sacerdote Paul-Augustin Drach (1817-1895), canónigo de Notre-Dame de París, fue un reconocido estudioso de la Biblia.
Su conversión inspiró a muchos otros, incluyendo la de los hermanos Libermann; Francis Libermann agradeció especialmente a Drach por su asesoramiento y asistencia en el establecimiento de la "Congregación del Inmaculado Corazón de María".

Sus libros
·                     Cartas de un rabino converso a los israelitas, a sus hermanos (París, 1825)
·                     Biblia de Vence, con anotaciones (París, 1827 a 1833) en 27 volúmenes.
·                     Sobre el divorcio en la sinagoga (Roma, 1840)
·                     La armonía entre la Iglesia y la Sinagoga (París, 1844)
·                     Diccionario católico hebreo-caldeo del Antiguo Testamento (ed. Migne, París, 1848)
·                     El piadoso hebraísta (Gaume, París, 1853)
·                     La Cábala de los hebreos (Roma, 1864).
·                     Además, colaboró con el diccionario hebreo-latino de Gesenius.

David Paul Drach, figura singular en la historia de la Iglesia, dejó un precedente sumamente importante para la institucionalización de asociaciones hebreo-católicas.

Homenaje desde Grupo Piedra Viva - Hebreos Católicos de Argentina

 Fuente: http://grupopiedraviva.blogspot.com.ar/2012/04/la-conversion-del-rabino-david-paul.html