jueves, 23 de marzo de 2017

Sobre la blasfemia

Así pensaba el Gral. José de San Martín:

“Todo el que blasfemare del Santo nombre de Dios, o de su adorable Madre, é insultare la religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en público por el término de ocho días, y por segunda vez, será atravesada su lengua con un hierro ardiente y arrojado del cuerpo.” 
Art. 1º del Código de Honor del glorioso Ejército de los Andes.

Las penas aquí establecidas, y las que según la ley se dictaren por el juzgado militar, serán aplicadas irremisiblemente. (Art. 41º)

SEA HONRADO EL QUE NO QUIERA SUFRIRLAS;
LA PATRIA NO ES ABRIGADORA DE CRÍMENES.


Cuartel General en Mendoza, Plumerillo. Septiembre de 1816.

martes, 21 de marzo de 2017

Plan de acción urgente contra la cristianofobia




Vivimos tiempos de persecución, que es cruenta en muchos sitios; más ladina y sutil, en otros: por ejemplo, en Occidente. En Oriente y África, ya saben, los cristianos son asesinados sin piedad.
En España, los enemigos de Cristo no se cortan y pasan directamente a la blasfemia. Contra la blasfemia citaré las recetas de un Padre de la Iglesia y del Papa Francisco.
“Si alguien blasfema, corrígele; si vuelve a blasfemar, corrígele otra vez; si vuelve a blasfemar, golpéale, rómpele los dientes, santifica tu mano con el golpe.” Esto lo dijo san Juan Crisóstomo.

“Si alguien dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo”. Y esto lo dijo el Papa Francisco.

Mientras tanto, les propongo unas cuantas ideas, muy fáciles, para hacer frente a la blasfemia y a la persecución.
Tomen nota y pónganlas en práctica ahora mismo:
Hagan la señal de la Cruz cada vez que pasen por delante de una Iglesia o de un cementerio. Desagravien al Señor y recen algo por las almas de los muertos. Los bosnios croatas no paran de santigüarse: allí tienen a su lado a los muslimes.
-Recen el Santo Rosario por la calle. Pero fuera del bolsillo, que se les vea con el Rosario en la mano en el autobús, en el Metro, en el coche. Si les preguntan, respondan que están rezando por aquel que les pregunta. Si les insisten, les dicen que los musulmanes lo hacen, y las musulmanas van tapadas por la calle. O contestan lo que les parezca mejor en cada momento.
-Bendigan la mesa en los restaurantes cuando coman con amigos, clientes, proveedores, colegas. Al empezar y al terminar.
-Hagan notar que no comen carne los viernes. “Somos católicos y hacemos penitencia”.
-Vuelvan a saludos como: “Vaya usted con Dios”, “Dios le bendiga”, “Dios le proteja”. Y a frases como: “Si Dios quiere”, “Jesús” –después de un estornudo-. Recalquen el “Adiós” o mejor: “Con Dios”.
-Hagan ostensiblemente la señal de la Cruz al inicio de un viaje en tren, avión, autobús, vehículo particular o taxi.
-Si pueden, dejen de trabajar dos minutos y recen el Ángelus a las 12 del mediodía, estén donde estén.
-No dejen pasar un solo día sin desear la paz o la bendición de Dios para sus amigos y seguidores en redes sociales.
-Corrijan al que blasfeme en su presencia. La Sagrada Forma, por ejemplo, no puede usarse como insulto o como interjección.
-Lleven una señal visible de que son cristianos: una medalla, un tatuaje, una pulsera, una insignia, un anillo, un colgante. Lo ideal es una Cruz.
Y ya está.
Pueden añadir lo que quieran. Pero lo importante es que se nos vea. No es tiempo de discreción ni de esconderse. Es tiempo de dar la cara sin respetos humanos ni remilgos.
La situación de hoy no es la de hace 40 años. Se parece a la de 1931-1936.
Y hace 80 años, en España, algunos curas, hoy santos, se negaron hasta el final a quitarse la sotana.
                 ¡Viva Cristo Rey!                    

Fuente: Extractado de Actuall, 20/3/2017

domingo, 19 de marzo de 2017

Fiesta de San José, Día del Padre


Si alguien mereció el título de “padre” en este mundo, ése ha sido San José.
En la sabiduría de las disposiciones eternas, fue el elegido para acompañar, proteger, asistir, auxiliar y guiar nada menos que al mismo Hijo de Dios encarnado y a su Madre santísima. Por eso se lo ha llamado con justicia: “la sombra del Padre”, de Aquél de quien proviene como de su fuente y toma nombre toda paternidad.
Padeció los trabajos y las angustias de muchos padres.
Lo vemos en la penuria de buscar infructuosamente un albergue entre sus propios parientes y conocidos, ante el parto inminente de la Virgen. Y cómo termina acondicionando un refugio de bestias… Una vidente lo describe llorando a la puerta de la gruta de Belén.
Resultado de imagen para san joséDebió no sólo velar por la subsistencia de los suyos, sino hasta por la vida amenazada del Hijo. Obedeció la voz de Dios que le ordenaba huir con lo puesto en medio de la noche, con su joven mujer y el hijo tan pequeño e indefenso, para terminar habitando durante varios años en tierra extranjera.
Supo, como israelita culto y religioso, lo que las profecías predecían de ese Niño, que era desde la Encarnación, el mismo Siervo Sufriente. Y de los labios y el ejemplo de su propio y divino Hijo seguiría asimilando cada día la perfecta conformidad con la Voluntad de Dios.

Así y todo, debió ser para Él lo que debía ser: maestro y ejemplo de varón, que es la función del padre.

miércoles, 15 de marzo de 2017

AYUNA Y LLÉNATE


El ayuno tiene como objetivo vaciar nuestro corazón para llenarlo de algo más valioso.
Es una necesaria limpieza del alma para conseguir la grandeza para la que Dios nos ha creado.
Ayuna de juzgar a otros; descubre a Cristo que vive en ellos.
Ayuna de palabras hirientes; llénate de frases sanadoras.
Ayuna de descontento; llénate de gratitud.
Ayuna de enojos; llénate de paciencia.
Ayuna de pesimismo; llénate de esperanza cristiana.
Ayuna de preocupaciones; llénate de confianza en Dios.
Ayuna de quejarte; llénate de aprecio por la maravilla que es la vida.
Ayuna de las presiones que no cesan; llénate de una oración que no cesa.
Ayuna de amargura; llénate de perdón.
Ayuna de darte importancia a ti mismo; llénate de compasión por los demás.
Ayuna de ansiedad sobre tus cosas; comprométete en la propagación del Reino.
Ayuna de desaliento; llénate del entusiasmo de la fe.
Ayuna de pensamientos mundanos; llénate de las verdades que fundamentan la santidad.
Ayuna de todo lo que te separe de Jesús; llénate de todo lo que a Él te acerque.

Anónimo  

lunes, 13 de marzo de 2017

Ejemplo para el mundo: Croacia derrota la “ideología de género”

La católica Croacia siempre fue considerada una nación de valientes. Y su pueblo acaba de hacer honor a esa fama. Una reacción popular en defensa de la familia tradicional ha derrotado dos ofensivas simultáneas del gobierno socialista apoyado por la UE, para imponer la “ideología de género” al país.


Victoria contra la “educación” sexual en las escuelas
La coalición de gobierno croata, dominada por el Partido Socialista, implementó en el primer semestre de 2013 un programa de “educación” sexual compulsiva en las escuelas públicas, para niños en edad escolar desde los 9 años.
El curso consta de todo lo que puede escandalizar y pervertir a los pequeños: homosexualidad, pornografía, conductas promiscuas y hasta pedofilia. Pero la reacción ciudadana fue inmediata y también —tal como sucede actualmente en Francia— inteligente y proporcionada.
La asociación “La Voz de los Padres de los Niños” – GROZD, presentó ante la Corte Constitucional croata un recurso de inconstitucionalidad contra ese programa corruptor. Y a fines de mayo el Tribunal dio razón al recurso, declarando que la asignatura denominada Educación para la Salud vulnera“el derecho y la libertad constitucional de los padres a la educación de sus hijos”; un derecho que corresponde al Estado garantizar sobre todo en temas “relacionados con convicciones y creencias”. En consecuencia,dispuso la cancelación del programa inicuo.
La Corte Constitucional prohibió la “Educación para la salud (sexual)” en las escuelas
El caso demuestra cómo una protesta bien planeada puede ser exitosa: sin duda, es un ejemplo a imitar… 
Masivo apoyo a referéndum
El mismo mes de mayo, GROZD lanzó la campaña de firmas denominada “En nombre de la familia”, para solicitar al Parlamento que convoque un referéndum con la pregunta: “¿Está de acuerdo con que en la Constitución de Croacia se introduzca la definición de que el matrimonio es una unión de vida entre un hombre y una mujer?”
Para ser acogidas, las solicitudes de referéndum en Croacia deben reunir en un plazo de 15 días las firmas de más del 10% de los electores. Los ciudadanos con derecho a voto en el país son cerca de 3.750.000. Gracias a la entusiasta adhesión de católicos (76% de la población) dicho porcentaje fue ampliamente superado.
Las firmas fueron recolectadas mediante una campaña-relámpago, muy bien organizada. En apenas una semana, del 12 al 19 de mayo —mitad del plazo legal—, 6.000 voluntarios apostados en 2.000 puntos de recojo lograron reunir 380 mil firmas, bastante más de las necesarias.
Un pedido de referéndum superó ampliamente el número de firmas requerido
Pero entonces surgió un obstáculo inesperado. Previendo su derrota, en medio de la campaña de firmas el gobierno socialista recurrió a una bajeza típica de cierta izquierda: de un momento a otro modificó la normativa que regula el referéndum, y subió el mínimo de firmas necesario a 450 mil. Pero esta maniobra desesperada fue inútil: al concluir el plazo ya se contaba con 750 mil adhesiones, cifra extraordinaria para un país de 4,5 millones de habitantes.
Las firmas fueron entregadas a las autoridades el día 14 de junio. Ahora cabe al Parlamento ordenar la realización del referéndum sobre el “matrimonio” homosexual, probablemente en el próximo otoño europeo.
Furor socialista y de sus aliados
Como era de esperarse, el gobierno socialista junto con activistas de la revolución cultural reaccionaron con furia, pues saben que la población croata adhiere firmemente a la familia tradicional y que, por tanto, si el referéndum se realiza están derrotados de antemano. Hubo más de 50 ataques físicos y verbales contra los organizadores de la colecta de firmas, incluso amenazas a la familia de Marijo Ivkovic, principal vocero de “En nombre de la Familia”.

Pero esos ataques nada pueden contra la fe de un pueblo valiente. Con su victoriosa defensa de la familia tradicional y su rechazo a las utopías de “género”, la católica Croacia acaba de dar al mundo un ejemplo digno de ser imitado.


FUENTES:
1. LUIS DUFAUR, Croacia prohibe la educación sexual en las escuelas y se apresta a impedir el “matrimonio” homosexual,
http://luzesdeesperanca.blogspot.com/2013/07/croacia-bane-educacao-sexual-nas.html;
2.
ANDREA LAVELLI, Croazia, referendum di popolo in difesa della famiglia, “L’Eco di Bergamo”, miércoles 17 de julio 2013, pág. 8.


martes, 7 de marzo de 2017

¿Qué enseñan?

“Maestro luchando, también está enseñando”

He visto esa leyenda en pancartas de la movilización docente del 6 de marzo de 2017, día en que debían comenzar las clases en la Argentina, y en muchos lugares, -no todos- los docentes hicieron huelga.
Pero es muy cierto lo que plantea. Tan verdadero, que debemos reflexionarlo a fondo.
Toda persona enseña con lo que dice, más con lo que hace y más aún con lo que es.
Cuando esa persona es un referente personal o social –es el caso de los padres, maestros u otros significativos para el niño- lo que enseña se graba en la mente y en el corazón de modo muy profundo.
Todo lo que hemos aprendido en la vida, desde caminar erguido y las primeras palabras, hasta los más sofisticados razonamientos y descubrimientos científicos, ha sido a través de una lectura: lectura de lenguaje oral o escrito, lectura de gestos, de imágenes, de actitudes, de hechos de la realidad. Gracias a que hemos tenido esa mediación, podemos sostener los logros de la civilización y avanzar un paso más.
Un modo notable de aprendizaje, es el que se da por imitación: esencial en el niño, pero que no desaparece en el adulto. Es el que da una tónica, un “color” determinado a un grupo social, a sus modos de hablar y conducirse. Es el que impone modas, tanto en el vestir como en las conductas. Pero también es el que inspira emulaciones, tanto para el bien, como para el mal.
Vuelvo a la frase del comienzo: admitido y subrayado que ese maestro en huelga enseña. Ahora bien, ¿qué enseña?

Enseña que hay que luchar. ¿Lucha por la verdad que niegan o mutilan las ideologías? ¿Por la justicia conculcada cuando se pervierte a los niños y jóvenes? ¿Por la vida humana? ¿Por la concordia social? No: lucha por el salario. Ya sabemos que cada vez que un sindicato gana esa pulseada, termina significando inflación, o sea, más pobreza para los pobres, menos capacidad de ahorro, mayor inestabilidad. Una huelga por el salario ha de llevar indefectiblemente a otra, porque ése es el ciclo. Entonces, más que luchar por el bienestar, lucha por la desestabilidad, por la lucha continua.

Enseña que la lucha debe ser masiva. ¿Ha analizado las consecuencias reales de su actitud? ¿Ésta es fruto de convicciones personales o está siendo masivamente arrastrado? Pareciera que se pliega a la voluntad de los dirigentes sindicales, aun cuando éstos demuestren poca o nula moralidad en sus actos públicos o privados, aun cuando quede bastante claro que las motivaciones exceden el campo propio y derivan a la política general, aun cuando no queda claro dónde terminará el conflicto desatado.

Enseña que no importa a quién se perjudique. Hay que alcanzar fines sin que importen los medios. Cuando un sindicato obrero convoca a una huelga, el objetivo es presionar al empresariado mediante el perjuicio principalmente económico que se le inflige. Aquí se trata de algo bien distinto, pues la niñez, los alumnos, los perjudicados, no son los patronos. Pero al actuar de este modo, entre otras cosas, se proletariza al magisterio, un claro objetivo marxista.

Enseña el lenguaje de la fuerza, pues la huelga es medida de fuerza. Donde se aplica la fuerza no hay pensamiento, no hay diálogo, no hay capacidad de comprensión, de empatía, de ponerse en el lugar del otro, de mirar el bien general de la sociedad. La fuerza tiende a reducir al otro a una cosa, tanto que puede llegar a convertirlo en cadáver. ¿Es raro que luego sean los mismos maestros agredidos por padres y hasta por alumnos? ¿Es raro que aparezca la violencia entre los niños, desde el insulto, la pelea, la burla hasta llegar al bullying?

Prof. M. G. de J. Ianantuoni

viernes, 3 de marzo de 2017

EL DERECHO DE HUELGA y LA HUELGA DOCENTE


1. EL DERECHO DE HUELGA

¿Qué es una huelga?
En primer lugar hemos de definir la huelga como el abandono del trabajo que, en forma colectiva, realizan ciertos grupos como modo de presionar sobre otro grupo, a fin de obtener por parte de este último el otorgamiento de ciertas ventajas o el reconocimiento de ciertos derechos.
Entre otras distinciones, pueden ser laborales o políticas, según se persiga la reivindicación de derechos socio-económicos frente al sector empresario o al propio Estado.
Cabe diferenciar entre la huelga propiamente tal y la llamada por los marxistas “huelga revolucionaria”. Esta última -cuyo principal propagandista y estudioso fue Lenin- no se identifica sin más con la huelga política, aun cuando pueda coincidir en algunos aspectos. La “revolucionaria” tiene una finalidad directamente subversiva y tiende como objetivo propio a obtener la caída de un gobierno o a sembrar un caos social de tal envergadura, que la conducción política se vuelva muy difícil si no imposible. En este sentido la huelga revolucionaria es un “arma de guerra” predilecta de las organizaciones comunistas.

¿Cuándo es legítima una huelga?
Existe un derecho de huelga, hoy reconocido en casi todas las naciones, pero como todo derecho, está sometido a exigencias de orden moral que fundamentan su aplicación concreta.
Las condiciones esenciales que legitiman la medida de fuerza son:
1) padecer una injusticia actual o inminente, por ej.: salarios bajos, condiciones insalubres, jornadas excesivas, malos tratos, etc.;
2) es un recurso extremo que no ha de aplicarse sino después de agotados todos los otros medios pacíficos;
3) los medios empleados han de ser lícitos moralmente y adecuados al fin perseguido. Ni las amenazas, ni el sabotaje, ni la extorsión, etc., pueden ser adoptados como tales; y
4) su empleo debe ser moderado en lo posible, definiendo su carácter, su alcance y duración, etc., para no causar mayores males que los acarreados por la injusticia que la provoca.
Las huelgas de mejora son lícitas a condición de exigir medidas muy fundadas en su esencia y según las circunstancias concretas, tanto para el sector productivo como para la economía nacional. La huelga política es lícita solo cuando se trata de obtener del Estado la rectificación de una política o leyes que comprometen gravemente el futuro de la sociedad o cuando se asiste a un verdadero abuso de poder y siempre en casos de excepcional gravedad.

Textos extraídos de: Sacheri, Carlos (1980) El orden natural. Buenos Aires: Ed. del Cruzamante. pp. 116 a 118.



2. LA HUELGA DOCENTE

El motivo principal de las huelgas docentes en Argentina ha sido el sueldo de los maestros, situación de difícil discernimiento, pues si bien es cierto que suele estar entre los menores rangos, sobre todo al inicio, también es cierto que la obligación de asistencia es de cinco días a la semana, con un horario acotado dentro de las cuatro horas, y con vacaciones más extensas que en otras tareas.
Frente a estos datos también se debe tener en cuenta que a los maestros se les exige haber concluido una carrera terciaria y mantener una constante actualización. Además quienes actúan con profesionalidad, planifican, preparan siempre sus clases y materiales, corrigen tareas, lo que implica amplia dedicación fuera del horario presencial.  Pero sobre todo hay que considerar que se trata de un oficio delicado, con gran resonancia social, que implica una grave responsabilidad por parte de quienes lo ejercen. En gran medida, el futuro de la sociedad está en sus manos.

Ahora bien, para decidir si la medida de fuerza que implica la huelga es legítima, como hemos visto en el artículo de Sacheri, es elemental considerar los perjuicios personales y sociales que ocasionará. En este caso se trata de:
-    Los días de clase que pierden los alumnos. Es muy grave, porque el tiempo perdido no se recupera. Y más porque se trata de tiempo en edades cruciales para la formación.
-  Se lesiona el derecho de los alumnos a ser enseñados y a aprender, derecho reconocido también por la Constitución Nacional (art. 14).
-    El conflicto y trastorno para los padres que cuentan con el horario de escuela mientras trabajan.
-    Los peligros a que se expone a muchos niños que quedarán sin guarda, a veces en sus casas, pero también en la calle.
 La extorsión que representa la medida cuando se trata de no comenzar el ciclo lectivo, con las ansiedades que esto provoca en unos y otros.
-    La proletarización de la profesión docente, su pérdida de jerarquía y respeto social, triste situación que día a día se hace más patente y que desanima muchas veces la vocación de los mejores.
-  El sospechoso olor político que rodea la situación, desperdiciando fuerzas que deberían dedicarse a construir lazos sociales, concordia en definitiva, y se aplican al caos y la discordia.
- El peligroso hecho de que su reiteración y fijación en la memoria de los niños esté orientada a promover un ejercicio revolucionario, es decir, de guerra social, desestabilizadora y destructora.
-   El penoso ejemplo de una escala de valores que comienza por lo económico. Llama la atención que el reclamo sea insistentemente en torno al salario, y nunca sobre la libertad de enseñanza o de conciencia, por elevar el nivel de la enseñanza, por exigir más alta capacitación, por cuestionar intromisiones ideológicas en la escuela, etc.
-  El más triste de la injusticia que se comete al perjudicar a terceros inocentes: los alumnos y sus familias, para presionar al empleador, en este caso, al Estado.

Convengamos que el docente no sólo enseña con lo que dice, sino fundamentalmente con lo que hace y lo que es.
En la sociedad de consumo es muy difícil que un sueldo standard se considere satisfactorio, pues son tantas y tales las necesidades que permanentemente se crean, que resulta imposible cubrirlas, salvo que la persona se imponga una austeridad hoy fuera de lo común, pero para la que también debemos educar.

Es cierto que la profesión docente debe ser mejor valorada. Para ello es imprescindible una jerarquización que comience por una excelente y rigurosa formación, por una selección estricta del personal, por su capacitación permanente, por hacer que los gremios busquen también la excelencia y no se presten a la politiquería sindical, que sus representantes posean la jerarquía intelectual y moral que los haga admirables por la sociedad, que la escuela se aboque a sus funciones, enseñando principalmente a leer comprendiendo y a escribir con corrección, y  teniendo como fin el perfeccionamiento de las personas.
                                                                                Prof. M.G. de J. Ianantuoni