jueves, 22 de diciembre de 2016

ENTREGA



William Bouguereau - Inocencia


Antes de que los astros rodaran 
dando curso al espacio y al tiempo,  
de que el verde cubriera la tierra 
convirtiendo las rocas desnudas 
en hogar de variados vivientes; 
y que el hombre se irguiera asombrado 
contemplando el hermoso universo 
sometido al poder de sus manos; 
que soberbio intentara alcanzarte 
quebrantando tus sabios preceptos, 
y anunciaran rugiendo las fieras 
que ya todo era espinas y abrojos; 
antes pues del instante primero 
que en tu Verbo lanzó a la existencia 
el gradual y magnífico orden 
de la escala de las perfecciones... 
de antemano en tu Amor infinito 
decretabas pagar nuestra deuda 
con la Sangre preciosa del Hijo 
que a la vez fuera hombre y divino. 
Y en Belén una Virgen y Madre, 
totalmente entregada a tu Amor, 
en conciencia del sino del Hijo, 
deposita entre blancos pañales, 
sobre el duro pesebre de pajas,  
con el Cuerpo adorado del Niño, 
la ofrenda pura de su Corazón. 

MGdeJ



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Romance de la voz hallada

   
Nochebuena, Noche Santa,
llega viejo a ti el clamor.
¿Qué milagro ha obrado el Niño
que le brota nueva voz?
Ya se cierne la penumbra,
rostros borra, duerme el sol.
Suena el cuerno en lejanía…
¿Qué llamado encierra el son?
Una música más clara
Virgen de la ternura
hace dulce este calor;
como el canto de la lluvia
va ablandando el corazón.

Todo el mundo está de gozo,
hay sonrisa en el dolor
y hasta el llanto de los tristes
dice ¡Hosanna! al Redentor.
Ríe el río allá en su fuente,
ríe el árbol su verdor,
sueños ríen a otros sueños
y se prestan su color.
Las palabras más gastadas
lucen nuevas su dulzor.
Un pesebre es un palacio,
se hace cuna el corazón.
En las vueltas del camino,
el viajero que partió
ya divisa la morada
donde el niño lo citó.
Ve de prisa, peregrino,
que el Amor te pide amor.
Federico Peltzer

Resistencia

EEUU: Lanzan la Declaración por la Libertad Religiosa contra la ideología de género
Ochenta líderes cristianos se han unido en una audaz declaración, dirigida a los cristianos y a los líderes políticos, contra la ideología de género y por la libertad religiosa.
 Ochenta líderes cristianos profundamente preocupados por la educación y el ministerio religioso, se han unido en una audaz declaración, dirigida a los cristianos y a los líderes de políticas públicas, en la que declaran su rechazo a todos los “esfuerzos por incluir la orientación y la identidad de género” en el principio de no discriminación dentro de las leyes sobre violación de la libertad religiosa.
“Estamos preocupados por los esfuerzos para consagrar estas ideologías en la ley”, ha declarado Patrick Reilly, presidente de la Cardinal Newman Society. “Las escuelas y colegios católicos se enfrentan cada vez a más demandas de los activistas que están en desacuerdo con la doctrina católica, y es importante que se proteja nuestra libertad de enseñar la fe católica”.
Principio del formulario
Final del formulario
La Cardinal Newman Society ayudó a recabar firmas católicas en apoyo de este comunicado, en defensa de la libertad religiosa de los educadores católicos.
Se invita a los ciudadanos a unirse a la Declaración en este enlace. Con ello, se pretende desarrollar la muy exitosa “Declaración de Manhattan”, que cuenta con más de 500.000 firmas en apoyo del matrimonio, de la libertad religiosa y de la protección de la vida humana.
“Las leyes por la orientación y la identidad de género facultan al gobierno a emplear la fuerza de la ley para silenciar o castigar a los estadounidenses que tratan de ejercer su libertad dada por Dios para vivir y trabajar en paz, de acuerdo a sus convicciones “, se lee en el comunicado, titulado “Preserva la Libertad, Rechaza la Coacción ,” que impulsa el Colson Center for Christian Worldview.
El texto completo de la declaración figura debajo. También se puede encontrar, con la lista completa de firmas, en la web: www.colsoncenter.org/freedom .
 “Como estadounidenses, debemos cuidar la libertad de vivir y de expresar con toda tranquilidad nuestras creencias religiosas, filosóficas y políticas, que no son simplemente para sostenerlas en el ámbito privado. Escribimos en nombre de millones de estadounidenses que están preocupados por las leyes que atentan contra el bien público y disminuyen esta libertad para individuos y organizaciones por igual.
Afirmamos que cada persona es creada a imagen de Dios y como tal debe ser tratada con amor, compasión y respeto. También afirmamos que la persona  es creada como masculina o femenina, que esta complementariedad es la base de la familia centrada en la unión marital de un hombre y una mujer, y que la familia es la fuente de la prosperidad humana.
Creemos que es imperativo que nuestra nación preserve las libertades para hablar, enseñar y vivir estas verdades en la vida pública, sin temor a las demandas o a la censura del gobierno.
En los últimos años, se han realizado esfuerzos para añadir la orientación sexual y la identidad de género como categorías protegidas por la acción ejecutiva ley, ya sea legislativamente o por otros medios.
Estas propuestas innecesarias, a menudo referidas como políticas SOGI, amenazan las libertades fundamentales de religión, de conciencia, de expresión y de asociación; violan los derechos de privacidad; y exponen a los ciudadanos a una significativa  responsabilidad legal y financiera por la práctica de sus creencias en el ámbito público.
En los últimos años hemos visto, en particular, cómo estas leyes son utilizadas por el gobierno en un intento de obligar a los ciudadanos a sacrificar sus convicciones más profundas sobre el matrimonio y lo que significa ser hombres y mujeres. Los profesionales creativos, capillas de bodas, organizaciones sin ánimo de lucro, ministerios al servicio de los necesitados, agencias de adopción, negocios, escuelas, colegios religiosos e incluso las iglesias se han enfrentado a acciones legales en virtud de dichas leyes, por negarse a participar en una ceremonia de boda entre personas del mismo sexo; por mantener políticas coherentes con sus principios rectores; y por tratar de proteger su privacidad al defender que personas del sexo opuesto no compartan duchas, vestuarios, baños y otras instalaciones íntimas.
Bajo las leyes SOGI, las personas de buena voluntad pueden están expuestas a su ruina personal y profesional, a multas, e incluso a penas de cárcel, y las organizaciones a la pérdida de su acreditación, de la concesión de licencias, de concesiones, de contratos, y de la exención de impuestos.
Las  leyes SOGI facultan al gobierno a utilizar la fuerza de la ley para silenciar o castigar a los estadounidenses que tratan de ejercer su libertad dada por Dios para vivir y trabajar en paz acorde con sus convicciones. También crean una preferencia especial en la ley para categorías basadas en elecciones moralmente significativas que afectan profundamente a las relaciones humanas y tratan a las creencias religiosas y filosóficas razonables como discriminatorias.
Por tanto, creemos que las leyes SOGI propuestas, incluidas las poco elaboradas, amenazan las libertades fundamentales, y cualesquiera aparentes protecciones a la libertad religiosa anexas a este tipo de leyes son intrínsecamente inadecuadas e inconsistentes.
Las leyes SOGI en todas estas formas, a nivel federal, estatal y local, deben rechazarse. Nos unimos en la firma de esta carta por la grave amenaza que suponen las leyes SOGI para las libertades fundamentales garantizadas para cada persona.
Estados Unidos ha sido un modelo de libertad para el mundo porque nuestra Constitución protege la libertad de las personas para vivir y trabajar con toda tranquilidad de acuerdo con sus convicciones.
Representamos diversos esfuerzos para contribuir a la prosperidad de nuestros vecinos, comunidades, nación y del mundo. Seguimos comprometidos con la preservación, en los ámbitos de la ley y la actuación, de las libertades fundamentales que hacen posible el servicio del bien común, la armonía social, y la prosperidad de todos”.


Fuente: Extractado de Actuall -17/12/2016

domingo, 18 de diciembre de 2016

Una historia de los tiempos de Augusto

La Basílica del Ara Coeli, en Roma


Basílica de Santa María de Ara Coeli, Roma

La denominación de Araceli parte de una leyenda, difundida
en la famosa guía Mirabilia urbis Romae, hacia 1140, atestiguada también en el Sermo III in Nativitate Domini del Papa Inocencio III dei conti di Segni (1198-1216), y se impone definitivamente como título de esta iglesia en 1323.

Se narra que los senadores querían divinizar al Emperador Augusto, quien se resistió algún tiempo, hasta que decidió consultar a la sibila Tiburtina.
Aparición de la Virgen a Augusto y la Sibila. Garofalo, 1544.
Ésta pidió tres días de ayuno para contestar, tras los cuales realizó el siguiente oráculo en este lugar: “Signo del juicio, la tierra se bañará de sudor / del cielo vendrá un rey para los siglo futuros / si bien hecho hombre, para juzgar al mundo”. En ese momento se abrió el cielo, se inundó de un resplandor grandísimo y tuvo una visión de una bellísima Virgen de pie sobre un altar con un Niño en brazos, mientras oía al mismo tiempo una voz de lo alto: “¡Éste es el altar del cielo, éste es el altar del Hijo de Dios!”.
Octavio se prosternó en tierra, contó la aparición a los senadores y mandó erigir allí un altar.

De este relato podemos rastrear dos versiones: una transmitida por fuentes orientales, de los siglos V-VI, y otra de fuentes occidentales, divulgada en el siglo XII. Las orientales hablan de la sibila Pitia o simplemente de una Sibila, a la que hacen exclamar: “Ésta es una joven Virgen que es altar celeste, y el Niño que tiene en brazos es el Rey del Cielo y de la tierra”, mientras que las occidentales lo atribuyen a la Tiburtina y hacen proceder del cielo el siguiente oráculo: “Este altar es del Hijo de Dios”.
Las fuentes a partir de las cuales se elaboró la leyenda son paganas y cristianas. La IV Égloga de Virgilio habla de la vuelta de la Edad de Oro con la llegada de la prole de una virgen. San Agustín, en De civitate Dei XVIII, 23 recoge un oráculo que refiere a Cristo, atribuido a la sibila Eritrea o a la Cumana, del que procede el de la leyenda del Araceli. En cuanto al rechazo de los honores divinos por Augusto, se registra en Suetonio, De vita Caesarum y en Paulo Orosio, Adversus paganos.
De esta leyenda referida al presente lugar se hacen eco en el siglo XIV el famoso Petrarca (Epistula ad Clementem VI y en la Epistula II, enviada a Giovanni Colonna da San Vito, en sus Familiarum rerum) y su contemporáneo Fazio degli Uberti (Dittamondo).
La inscripción del altar mayor termina: “noscas quod Caesar tunc struxit Octavianus hanc aram celi sacra proles cum patet ei”; aunque celi se refiere a proles, “linaje del cielo”, se uniría por proximidad a la palabra anterior ara(m), “altar”. Era común en la tradición oriental aplicar a María el epíteto de ara celeste, comparándola místicamente con el altar de los holocaustos y del incienso.



Extractado de: http://conducenaroma.blogspot.com.ar/2012/08/santa-maria-in-aracoeli-al-campidoglio.html

sábado, 17 de diciembre de 2016

Cómo el marxismo cultural de la Escuela de Frankfurt inventó la persecución al disidente

Roniel Aledo, ex analista de la CIA, expone cómo el marxismo cultural impone "la dictadura del pensamiento" a quien se atreve a cuestionar los nuevos 'dogmas'. La Escuela de Frankfurt, inspirada por Gramsci, instituyó conceptos-dogma como lo 'políticamente correcto'.
Por Roniel Aledo*.
Principio del formulario
Final del formulario
EEl El marxismo cultural, obra de la Escuela de Frankfurt, es la estrategia para debilitar y de hecho exterminar el cristianismo y la cultura occidental.
A principios del siglo XX muchos radicales marxistas y anarquistas vieron con rabia cómo las masas no se levantaban en revolución sangrienta y espontánea por toda Europa. El italiano comunista Antonio Gramsci decía que los obreros no se levantaban en revolución porque estaban impregnados de la cultura tradicional occidental en todas sus formas y síntomas:
Los hombres eran hombres y se comportaban como tales, las mujeres eran mujeres  y se comportaban como tales, la gente creía en Dios, los europeos estaban orgullosos de su historia, los franceses seguían orgullosos de su imperio, los británicos seguían orgullosos de su imperio, los españoles seguían orgullosos de haber colonizado un nuevo mundo, todos daban por seguro que la cristiandad era la verdadera religión y las otras religiones falsas.
Esto era, según Gramsci, el freno mayor, el impedimento y barrera que no dejaba avanzar la revolución en Occidente.
Para contrarrestarlo, Gramsci decía que había que extirpar por todos los medios la cultura cristiana occidental en un “combate cultural”, al que él llamaba “camino largo” o “marcha larga”.
Esta “marcha larga” debía dirigirse hacia todas las instituciones: universidades, escuelas, museos, iglesias, seminarios, periódicos, revistas, hoy día también televisión, cine, etc. desde donde se propague una anti-cultura que acabe con los cimientos y las convicciones de la cultura cristiana occidental para que la gente, una vez debilitada en sus convicciones, se adhiera a los ideales marxistas que antes habían rechazado de forma natural.
Así pues nace la teoría (después puesta en práctica con increíble éxito como vemos hoy día) de que hay que destruir todo (y a todos) lo que defienda o promueva el cristianismo, la familia tradicional, el rol natural del hombre y la mujer, las etnias autóctonas europeas, la superioridad de la literatura, arte, y música europea, la creencia en Dios, el orgullo en la historia europea (especialmente la conquista y colonización de otros continentes, culturas y religiones), el hetero-sexualismo, y en fin todo lo que componía la cultura y realidad occidental cristiana.
Había que debilitar desde dentro la cultura de Occidente, debilitar la creencia en Dios, en la Ley Natural, en el orden natural de la sociedad y había que defender todo lo que fuera anti cristiano, anti Europa, anti Occidente.
Así, en el 1923 nace en Frankfurt (Alemania) el Instituto para la Investigación Social o, simplemente, la Escuela de Frankfurt dirigida por el húngaro Georg Lukacs y financiada por Félix Weil para diseminar y llevar a la práctica la estrategia concebida por Gramsci.
Sobre el objetivo de esta Escuela, decía su primer director George Lukacs: “Vi la destrucción revolucionaria de la sociedad como la única solución para las contradicciones culturales de la época… Tal volteamiento mundial de valores no puede ocurrir sin la aniquilación de los antiguos valores y la creación de otros nuevos por los revolucionarios”.
De inmediato la Escuela tuvo muchísimo éxito y tanto en el mundo académico como en el cultural se empezó a notar la puesta en práctica de la estrategia, algo muy reflejado en la decadencia de finales de la década de los años 20, los “locos” años 20.
Sin embargo, tanto el trabajo como la influencia en la cultura del instituto se detuvieron bruscamente por la gran Depresión, primero, y por la II Guerra Mundial, después.
Muchos de los grandes arquitectos de la Escuela de Frankfurt se instalaron en la Universidad de Columbia de Nueva York y esperaron tiempos más favorables para impulsar de nuevo su revolución cultural.
Fue en la década de los 60 cuando una nueva generación de adolescentes y jóvenes que no conocían la Depresión ni la Guerra Mundial tomó de nuevo el proceso revolucionario de la Escuela de Frankfurt.
Así, la obra ‘Eros y civilización’ de Marcuse se convirtió en el máximo fundamento doctrinal del hippismo. También es Marcuse quien reenfoca los esfuerzos del marxismo cultural poniendo como máximo objetivo el ganarse y adoctrinar (lavar el cerebro) a los universitarios de clase media y alta.
A la teoría y estrategia de la Escuela de Frankfurt, una vez que salió del salón de clase y empezó verdaderamente a destruir la cultura cristiana occidental, se le llamó marxismo cultural.
Entre las armas que usa este marxismo cultural, están las leyes de “discriminación positiva” que favorezcan a todas las “minorías” y una fuerte imposición de leyes que atenten contra los derechos de todos aquellos que defiendan la Ley Natural moral, la cultura occidental, el rol natural de los hombres y las mujeres, la familia tradicional, etc.
En su ensayo ‘Tolerancia Represiva’, Marcuse da nacimiento indirecto a lo que se convertiría después en el concepto de nuestros días de lo ‘políticamente correcto’, o sea la dictadura del pensamiento que condena con el martillo del rechazo, la vergüenza e incluso la multa o la cárcel a todo aquel que se atreve a cuestionar los nuevos ‘dogmas’ impuestos a golpes y lavado de cerebro por el marxismo cultural.
Decía Marcuse: “La conclusión obtenida es que la realización del objetivo de la tolerancia exige intolerancia hacia orientaciones políticas, actitudes y opiniones dominantes y en cambio, la extensión de la tolerancia a orientaciones políticas, actitudes y opiniones puestas fuera de la ley o eliminadas… intolerancia hacia los movimientos de la derecha, y tolerancia de movimientos de la izquierda” (Tolerancia Represiva, Marcuse).
El propósito del marxismo cultural era destruir todo lo que hasta entonces había sido la civilización occidental: la cultura, la Ley Natural, el rol masculino y el femenino en la sociedad, la creencia en Dios, todo lo pro europeo, todo lo pro cristiano, la historia basada en la superioridad de una civilización e historia fundamentada en la verdadera religión cristiana.
De esa manera y después de la gran “explosión” del marxismo cultural en la década de los años 60, EEUU y el resto de Occidente llevan ya casi 50 años sufriendo bajo esta revolución cultural y social impuesta por los medios de educación y comunicación.
Durante los últimos ocho años, Obama impuso a martillazos y de manera radical la revolución de la Escuela de Frankfurt, y por supuesto, la Europa occidental siguió el ejemplo de su referente por excelencia (EEUU) intentando copiar en todo a Obama para demostrar lo ‘modernos’ que eran. Como decimos en EEUU, monkey see, monkey do.
Existen síntomas de que la contrarrevolución ha comenzado. La gente se rebela, la mayoría silenciada empieza a hablar, y los regímenes y engendros masónicos volterianos se empiezan a tambalear.

Extractado de: Actuall, 06/12/2016


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Para pensar...

La característica del Anticristo será negar abiertamente que Nuestro Señor Jesucristo es el Hijo de Dios venido en carne desde el Cielo. Esta descripción le conviene tan exacta y completamente, que negar a Cristo puede propiamente ser llamado el espíritu del Anticristo, e incluso puede decirse de sus negadores que poseen el espíritu del Anticristo, que son como el Anticristo, que son Anticristos. 
[...]
Quiero insistir en esto: en el presente estado de cosas, cuando el gran objetivo de la educación es aparentemente el desembarazarse de lo sobrenatural, cuando nos sentimos tentados a burlarnos y reírnos de la fe en lo que no vemos, cuando se nos enseña a dar cuenta de todo por medio de hechos conocidos y verificados, a examinar cada afirmación por medio de la piedra de toque de la experiencia, no puedo dejar de pensar que esta visión del Anticristo como un poder sobrenatural por venir, es un don providencial que contrapesa las malignas tendencias de la época.
Además, sin lugar a dudas, es provechoso para nuestro pensamiento el desplazarse hacia atrás y hacia adelante, a los comienzos y a la culminación de los tiempos evangélicos, a la primera y a la segunda venida de Cristo. Lo que deseamos es comprender que nos encontramos en la misma situación de los primeros cristianos, con la misma alianza, el mismo ministerio, los mismos sacramentos y obligaciones; tomar conciencia de un estado de cosas muy lejano en el pasado; sentir que vivimos en un mundo pecador, un mundo asentado en la iniquidad; discernir nuestra posición en él, que somos testigos en él, que el reproche y el sufrimiento son nuestra parte, de tal modo que no debe "parecernos extraño" si se lanzan sobre nosotros, sino más bien una graciosa excepción si no lo hacen; tener nuestros corazones despiertos, como si hubiéramos visto a Cristo y sus Apóstoles y sus milagros, despiertos a la esperanza y a la espera de su Segunda Venida, aguardándola y, aún más, deseando ver sus señales; meditando mucho y a menudo acerca del Juicio que se acerca, penetrando en el pensamiento de que seremos individualmente juzgados.
Todos éstos son actos de una fe verdadera y salvífica. Por tanto, un efecto saludable de la lectura del libro del Apocalipsis y de las otras partes proféticas de la Sagrada Escritura -sin duda muy distinto nuestro conocimiento de su verdadera interpretación- es precisamente arrancar el velo que cubre nuestros ojos, levantar el manto que cubre la faz del mundo y así, día tras día, en nuestras idas y venidas, al levantarnos y al acostarnos, mientras trabajamos, descansamos y nos entretenemos, permitirnos ver el Trono de Dios presente en medio nuestro, Su majestad y Sus juicios y la continua intercesión de Su Hijo por sus elegidos, por sus pruebas y su victoria.

Newman, John Henry (2006: 43 y 59 - 61) La religión del Anticristo (fragmento). En Cuatro sermones sobre el Anticristo. Buenos Aires: Pórtico. 


Estos textos pertenecen a uno de los cuatro sermones predicados por Newman, todavía anglicano, en el Adviento de 1835. En ellos plantea las grandes cuestiones que desde la predicación de los Apóstoles hasta el día de hoy son objeto de meditación de los creyentes, pues sabemos con toda la certeza de la fe que antes del deseado advenimiento glorioso de Cristo ha de venir el Anticristo, con las pruebas que le acompañarán.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Adviento: espera y esperanza


Espera es la vida nuestra
que día a día suspira
por la Visión inefable;
y espera es la Historia entera
que avanza en pos del encuentro
de tu Presencia adorable.
Esperaron los Patriarcas
adheridos a la Fe
que tu Promesa inspiraba,
y esperaron los paganos
vislumbrando en las tinieblas
el fulgor de tus estrellas.
Esperó la Virgen santa,
que al proclamarse tu esclava,
vio colmada su esperanza.
Danos Señor, esperarte
como  ellos te esperaron,
anclados en la confianza
de tu Amor que no defrauda.
Danos Señor, el desearte
con deseo tan intenso,
que la espera se transforme
en el gozo del encuentro!

MGdeJ- Adviento 2016